Y trasnocharé para ver la NBA

En las retransmisiones de la NBA, de las que desde hace ya varios lustros se encarga Canal Plus -ahora Movistar+-, los comentaristas suelen repetir el eslogan de que son “maestros cafeteros. Y es que para aguantar hasta horas tan intempestivas hay que tener mucha voluntad e incluso hay que tirar de elementos complementarios como el café para poder aguantar.

Durante años, los aficionados al mejor baloncesto del mundo venimos disfrutando con los partidos más trascendentes de cada día en la NBA. Por supuesto que los domingos son el día más agradable para el espectador de baloncesto estadounidense, ya que en España el horario de algún partido siempre cae a eso de las nueve y media de la noche.

Pero para el aficionado que tiene el basket como su verdadera pasión, los trastornos de quedarse a ver los partidos que se disputan durante la madrugada española pueden llegar a ser importantes. Y cuando hay que acudir al día siguiente a un centro de trabajo o de estudios, la situación se vuelve peliaguda.

Y es que, ¿qué aficionado a la NBA no se ha presentado por la mañana temprano en su oficina con unas ojeras tremendas, o a pegado alguna cabezada a media tarde? Pero la cosa ya se pone más oscura cuando el puesto de trabajo empieza a peligrar por culpa del baloncesto.

Ahora que nos encontramos inmersos en los playoffs de la liga, para ver a los equipos de la conferencia oeste (cualquier buen aficionado sabrá que los equipos que practican un baloncesto vistoso y atractivo suelen ser los de la conferencia oeste) es necesario esperar despierto hasta más allá de las cuatro de la mañana. Otra opción es irse a la cama bien temprano y poner el despertador a la hora del partido.

En cualquier caso, estas prácticas de sueño, motivadas por la pasión por el basket, son perjudiciales para la salud. El fenómeno de Stephen Curry y el baloncesto eléctrico y preciosista de los Golden State Warriors han empeorado la situación, ya que resulta un crimen perderse un solo encuentro de los de Oakland. Pero quizá haya que ser responsable a estas alturas,  nunca más trasnocharé para ver la NBA. Aunque en realidad este San Antonio vs Oklahoma tiene una pinta…