Y si no creo en la modernidad

Hablar de modernidad, tecnología, turismo, alocadas fiestas, comidas inimaginables, etcétera, no es precisamente nuevo, no debemos de pensar que nuestra generación es la inventora del hilo negro, no señores, la vida siempre ha sido moderna desde tiempos inmemoriales, desde la vida de nuestros abuelos o bisabuelos, ¿por qué creernos que somos la mejor generación que se ha regalado al mundo?.

modernidadQuizá nos planteamos esta pregunta, porque en nuestra época, se han desarrollado tecnologías increíbles, dispositivos que jamás hubiéramos pensado que existirían, el internet, el Facebook, etcétera.

Sin embargo hemos vivido en un error, si es conocido que la tecnología ha desarrollado de una manera vertiginosa y a pasos agigantados, donde compañías compiten por tener los mejores y más veloces dispositivos móviles, o las más caras y delgadas pantallas, y está bien, la modernidad exige cambios a pasos agigantados, pero en otras épocas, también se vivió de modernidad.

Recordemos, un buen ejemplo, el primer carro automotor, que alcanzaba los 20 kilómetros por hora, claro de Ford, el magnate, pero me dirás, si pero ahora hay carros que superan los 300 kilómetros por hora, y si, lleno de dispositivos ¡hasta GPS!, pero para ese momento de la humanidad, haber creado el automotor, fue lo más moderno que se inventó, lo último y no todos podrían poseer un Ford.

Que me dices de las primeras cámaras fotográficas, si las enormes cámaras que necesitaban de un tipié, captar por primera vez una imagen no animada, era y fue un reto, pero fue un logro, que en esas generaciones enorgullecía, así como ahora existen cámaras, hasta en un pequeño reloj, toda la tecnología, en un microchip, ¡fantástico!.

De todos los adelantos tecnológicos, podremos hablar del antes y del después, sin embargo, no debemos de congratularnos de los ejemplos modernos tanto, si los inventos pasados tuvieron su gran mérito y fueron los precursores, para modificar, y para desarrollar, mejores artículos que exige la vida diaria.

Es importante otorgarle crédito a todos nuestros antepasados que hicieron un mundo moderno, de acuerdo a sus propios estándares, y de acuerdo a su entorno, así como el mérito que en la actualidad se merecen los grandes desarrolladores, de artículos, que se nos hace muy fácil emplear, sin saber en realidad, todo lo que viene detrás de ese pequeño objeto que nos produce confort, o entretenimiento.