Nunca más volveré ver una película romántica

Estoy convencida de que más de una persona se le ha pasado por la cabeza, y no sólo una vez, el apartar de su vida todo tipo de películas románticas. Ya sean de comedia, drama, tostones soporíferos que echan en la televisión a la hora de la siesta los fines de semana…

¡Y es que es lo más normal del mundo! Y me explico por ello.

A todos nos encantaría tener una vida de ensueño, con un tiarron a modo de príncipe azul, la casa ideal, y la mejor solución a todos y cada uno de los problemas que puedan surgir a lo largo de nuestra vida o la vida de nuestra relación.

Yo sinceramente he visionado muchas, muchas películas de este tipo. Desde las que hacen llorar desde el minuto uno hasta las que no te dejan parar de reír hasta el triste final. Y cuando salgo del cine, después de una historia de amor perfecta, un amor irrompible y una estampa de vida familiar ideal hasta el fin de los días y cuando me doy cuenta y miro a mi lado… En el mejor de los casos he ido acompañada de lo que por entonces era mi pareja y sinceramente; todas las comparaciones son odiosas. Ni él es el hombre perfecto y aunque se le acerque a serlo, la vida nunca es tan perfecta como en las películas. Nunca llegaré a tener esa vida, mi novio nunca me regalará una vida perfecta con regalos a cada paso que doy ni un ramo de flores esperando con una bonita tarjeta diciéndome lo mucho que me quiere. Y aunque mi vida sea bonita y no la cambiaría por muchas cosas… Sinceramente pensar en todo lo que podría tener y nunca llegare a tener.

Por eso mismo, yo misma he decidido que nunca más volveré a ver una película romántica. Porque si encima te atreves a ir a ver una película de este estilo del brazo de una amiga o si eres muy valiente y te atreves a ir sola… Sales del cine con ideas imposibles. Pensando que en la próxima cafetería donde pares a tomar un café, un apuesto joven te tirará uno por encima y ahí mismo empezará todo. Lo siento mucho, pero me he cansado de idealizar las relaciones de esa manera.

Prefiero ser consciente de la suerte que tengo con la vida que tengo y no confundirme con algo que jamás podrá ocurrir por mucho que lo deseemos todos. Porque seamos sinceros, en un principio todas o casi todas las relaciones son idílicas y las muestras de amor y afecto no pueden parar, pero conforme avanza el tiempo las cosas cambian. Y no se que sera peor, sino que se estabiliza todo y eso también es precioso, algo que no te cuentan en estas películas.