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Acta 18 de Marzo de 2002 Juicio por la Verdad, Mar del Plata.
En la ciudad de Mar
del Plata en fecha dieciocho del mes de marzo de dos mil dos, siendo las 10 hs.,
fecha fijada para la presente; se constituyen en la sala de audiencias del
Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata sus integrantes Dres.
Roberto Atilio Falcone, Mario Alberto Portela y Néstor Rubén Parra, juntamente
con el Sr. Secretario, Dr. Facundo Luis Capparelli. Acto seguido el Dr. Mario
Alberto Portela, quien presidirá la audiencia, solicita al Sr. Secretario que
informe acerca de la presencia de las partes. Seguidamente el Dr. Capparelli
certifica que se encuentran presentes el representante del Ministerio Público
Fiscal, Dr. García Berro., como asimismo los representantes legales del Colegio
de Abogados de Mar del Plata, Consejo Escolar de General Pueyrredón; Asamblea
Permanente por los Derechos Humanos (Mar del Plata) APDH; Madres, Familiares y
Abuelas de Detenidos y Desaparecidos; Asociación Abuelas de Plaza de Mayo MdP;
Argañaraz de Fresneda María de las Mercedes y Dr. Fresneda Tomás; Dr. Arestin
Salvador Manuel; Dr. Alais Raúl Hugo; Dr. Candeloro Jorge Roberto; Dr. Centeno
Norberto Oscar; Renzi Lidia Elena y Vacca Nora Inés; Iorio Liliana Inés; Lazzeri
Patricia Emilia, Retegui Liliana Beatriz Ramona; Garaguso Delia Elena y Roldan
Tristán; Bourg Juan Raúl y Rodríguez de Bourg Alicia Isabel; los Dres. Di Matteo,
Mastrogiácomo, León, Battaglia y Murgier. Seguidamente, el Sr. Presidente,
convoca a prestar declaración testimonial a la Sra. Lucia Beatriz MARTIN,
domiciliada en Las Heras 2339 piso 5 "c" de esta ciudad, docente y actriz, quien
previo juramento de ley promete decir verdad y manifiesta que: el día 8 de
octubre de 1976 alrededor de las 20 horas, estaba en casa de sus padres, calle
Roca 3020 con su novio Luis Demare, cuando entre ocho y diez personas vestidas
de civil con armas ingresaron a la casa rompiendo puertas y ventanas. La
encerraron en el living y le preguntaban por las armas, luego le ataron las
manos, le vendaron los ojos, y la subieron a un auto, amenazándola que si se
movía la mataban. Que la llevaron a un lugar a las afueras de la ciudad, al que
para ingresar tuvo que descender una escalera con varios escalones, la metieron
en una habitación grande llena de tuberías, de techo bajo, y la tiraron sobre un
colchón. Que al rato entraron seis personas, algunos con botas y otros con
mocasines, la insultaban y le exigieron que se desnudara y que se acostara de
espaldas con los brazos y piernas abiertas, mientras le decían groserías, hasta
que le tiraron la ropa encima y se fueron riendo. Esta escena se volvió a
repetir cuatro o cinco veces. Que esa misma noche escuchó la voz de una mujer
que decía "yo soy abogada, no me pueden hacer esto". Esa noche entró una persona
a la habitación donde estaba y le dijo que era su cumpleaños, que tenía 22 años
como ella, que venía de pelear en Tucumán y que quería tener relaciones. Que
para zafar la situación ella le dijo que en ese momento no, pero que la llamara
cuando la liberaran. Que del miedo se orinó encima, por esto la insultaron, la
llevaron por un pasillo al baño. Que al día siguiente la llevaron a otra
habitación que estaba al otro extremo del lugar, tenía puertas de un lado y de
otro, se la usaba también como pasillo, estuvo dos días, le sacaron fotos. Que
en una ocasión la llevaron a la cocina, donde la interrogaron y le preguntaron
por todos sus clientes y por un bar en la calle Jara. Que una vez la hicieron
cebar mate. Que en esa habitación escuchaba los gritos de la gente torturada,
ese domingo fue horrible porque estuvieron todo el día torturando a personas, y
tiraban a todos los torturados adentro de su habitación, en un momento, le
tiraron dos encima de ella. Que una de las personas la amenazaba poniéndole la
punta de un arma grande adentro de la boca, a punto tal que le lastimó el
paladar. Que en un momento quien le había propuesto tener relaciones la llevó a
la cocina para que lo conociera, y le levantó la venda, era un hombre muy alto,
de bigotes chiquitos, con cara redonda, de unos cuarenta años y con ojos de
color miel, dijo apodarse "el Tucumano". Le dijo que la iba a dejar ver a su
novio, estuvieron un minuto con Luis Demare y se dijeron mutuamente que estaban
bien, pero luego de salir se enteró que a él, lo habían torturando mucho y lo
habían sometido a simulacros de fusilamiento. Que luego la llevaron a una
pequeña habitación donde había una mujer de nombre Alicia quien le dijo que su
esposo también estaba allí. Tenía un rostro cuadrado, ojos claros, de su misma
edad y militaba en la J.U.P. tenían amigos en común en la facultad de
ingeniería. Que un día la torturaron y le pasaron la picana por la vagina,
estaba muy dolorida. Que a los pocos días un hombre le dijo que le tenía que
decir algo, que él se lo quería comunicar y la llevó al baño. Que en ese lugar,
le subió la venda y le dio a entender que era la misma persona que le había
lastimado el paladar con el arma larga, era un hombre bajo, de aspecto norteño,
quien le dijo que en ese lugar había fuerzas conjuntas de ejército, marina y
aeronáutica; que se habían confundido y que al día siguiente la iban a liberar.
Que al volver a su habitación Alicia le dio el teléfono de su tía para que le
avisara que estaba bien. Que al día siguiente la subieron a un auto junto a su
novio y la dejaron en Roca y Salta y volvió corriendo a casa de sus padres. Que
mientras estuvo secuestrada una mujer fue a casa de sus padres y les aseguró que
ella estaba bien en un patio con luz y les pidió ropa y dinero para entregárselo
a ella, jamás recibió nada, ni supo quien era. A los cuatro o cinco días se
animó a llamar a la tía de Alicia, pero luego olvidó el número y jamás pudo
saber el nombre completo de Alicia, ni que pasó con ella. Que a la semana de su
liberación la llamó a su casa el "Tucumano" para salir, ella tenía miedo y no
sabía como manejar la situación, le dijo que fuera a su casa y lo recibió junto
con toda su familia. Que tuvieron una conversación ridícula durante media hora,
todos juntos en el living de su casa hasta que su hermano lo llevó al centro.
Que luego se lo encontró por la calle tres veces, en el 84, en el 86 y antes del
90. Que luego de su liberación supo que el lugar donde había estado era "la
Cueva". Seguidamente el Dr. Falcone le exhibe fotocopia en blanco y negro de una
fotografía con el rostro de un hombre, a quien la testigo, que entra en crisis y
en llanto al observarla, reconoce como el hombre que le apoyaba el arma adentro
de la boca y que la llevó al baño diciéndole que la iban a liberar. Que dicha
persona sería Gregorio Rafael Molinas, suboficial Mayor de la Fuerza Aérea. Que
seguidamente el Sr. Presidente convoca a prestar declaración testimonial a
Carlos Ricardo MARTIN, con domicilio en calle Artigas 1557 de esta ciudad, quien
previo juramento de ley declara que: el día 8 de octubre de 1976 estaba en el
Club Quilmes cuando su hermano le avisó que se habían llevado a su hermana y a
Luis Demare, fue a casa de sus padres y la puerta de entrada prácticamente no
existía. Que él era Secretario del Colegio de Abogados, y se puso en contacto
con el Dr. Bernal, en compañía de quién fueron a ver al Coronel Barda al
mediodía del día siguiente. Que era obvio que Barda tenía ya estructurada una
charla preestablecida, y negó saber algo. Luego se entrevistó con el Jefe de la
delegación local de la Policía Federal Argentina y con el segundo Jefe de la
Unidad Regional, todos negaron saber algo. Que al tercer día del secuestro una
mujer que dijo estar casada con el Comisario de Lobería y ser amiga de Barda, se
presentó en casa de sus padres y prometió averiguar por su hermana, él la llevó
hasta una cuadra de la Unidad Regional. Al día siguiente volvió asegurando que
su hermana estaba bien y pidió que le entregaran ropa y plata para llevarle, y
también la acercó hasta cercanías de la Unidad Regional. Que al día siguiente
regresó confirmando que le había llevado todo y él la llevó hasta Lobería. Que a
los pocos días de la liberación, uno de los secuestradores de su hermana, fue a
la casa de sus padres y luego de una conversación de media hora en el living de
su casa, lo llevó hasta Belgrano y Santa Fe, en el trayecto le contó que por esa
zona vivían un grupo de ellos en un hotel. Que concluida la declaración el Sr.
Presidente convoca a prestar declaración testimonial a Bernardina BACCIDÚ,
jubilada, con domicilio en calle Don Bosco 865 de esta ciudad, quien previo
juramento de ley declara que: en 1976 alquiló un departamento en calle Don Bosco
865 a tres estudiantes, Nancy Carricabur, Estela Maris Nicuez y Patricia Lazzeri,
eran chicas de lo más normal. Que el día 18 ó 19 de septiembre, en horas de la
madrugada, escuchó ruidos, abrió la puerta y vio a un grupo de personas saltando
las paredes, le preguntaban por las chicas. Que ella los acompañó y convenció a
las chicas para que abrieran la puerta pensando que era la policía, que luego a
ella le ordenaron que se metiera adentro de su casa y no se moviera, pero
observó todo por la ventana. El procedimiento duró una o dos horas, en un
momento le pidieron que abriera la puerta de calle y que volviera a su casa, por
la ventana observó a las chicas bajando encapuchadas, sostenida de los brazos y
los secuestradores le dijeron que ellos se llevaban la llave del departamento y
que ella no entrara. Que igual entró al departamento y encontró todo revuelto.
Que al día siguiente intentó avisar a la familia de las chicas e hizo la
denuncia en la Comisaría Cuarta pero no se la tomaron, la escucharon y le
dijeron que no podían hacer nada, que se fuera. Que luego vinieron los padres de
Nancy Carricabur y le dijeron que iban a hacer las denuncias y los reclamos. Que
el día lunes o martes siguiente estuvieron de nuevo los captores en el
departamento, ella no estaba pero sí su madre, quien les preguntó "cuando van a
devolvernos las chicas", y le contestaron "dos de ellas pronto, las otras tres
no van a ver nunca más la luz del día". Que el jueves volvieron con un camión y
se llevaron todo del departamento menos lo que era de Nancy y Estela Maris,
quisieron llevarse las camas y su madre se opuso. A la semana, golpearon la
puerta y eran Nancy y Estela Maris, entraron y contaron todo lo que habían
vivido. Que las tuvieron tiradas en colchones y encapuchadas y le hicieron
simulacro de fusilamiento. Que a los pocos días fue a la Clínica Libertad para
que el médico le diera algo para dormir, cuando le contó lo que le había pasado,
el médico le dijo que el padre de Patricia Lazzeri estaba internado allí debido
a los que había pasado, entonces le presentaron a la madre y luego conoció a los
padres de Liliana Iorio y Liliana Retegui. Que años después recibió un telegrama
de citación y fue a declarar al Juzgado Federal. Que al tiempo cuando se puso a
ordenar el departamento, encontró una toalla o frazada de uno por uno de color
oscuro con un ancla en el medio, también encontró la libreta universitaria de
Liliana Iorio. Siendo las 13.30 horas el Sr. Presidente convoca a las partes a
la inspección ocular dispuesta en la Base Aérea de Mar del Plata para el día 25
de marzo a las 10 horas. Citando a las partes para la firma del acta, el día
viernes 22 de marzo entre las 11 y las 13 hs. Firmando los comparecientes de
conformidad, todo ello ante mí, de lo que doy fe.
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