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Acta 23 de Abril de 2001 Juicio por la Verdad, Mar del Plata.
En la
ciudad de Mar del Plata a los veintitrés días del mes de abril de dos
mil uno, siendo las 10 hs., fecha fijada para la presente; se
constituyen en la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal
Federal de Mar del Plata sus integrantes Dres. Mario Alberto Portela,
Roberto Atilio Falcone y Néstor Rubén Parra, juntamente con el Sr.
Secretario, Dr. Facundo Luis Capparelli. Acto seguido el Dr. Roberto
Atilio Falcone, quien presidirá la audiencia, solicita al Sr.
Secretario que informe acerca de la presencia de las partes.
Seguidamente el Dr. Capparelli certifica que se encuentran presentes el
Sr. Fiscal General, Dr. García Berro, como asimismo los representantes
legales del Colegio de Abogados de Mar del Plata, Consejo Escolar de
General Pueyrredón; Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Mar
del Plata) APDH; Madres, Familiares y Abuelas de Detenidos y
Desaparecidos; Asociación Abuelas de Plaza de Mayo MdP; Argañaraz de
Fresneda María de las Mercedes y Dr. Fresneda Tomás; Dr. Arestin
Salvador Manuel; Dr. Alais Raúl Hugo; Dr. Candeloro Jorge Roberto; Dr.
Centeno Norberto Oscar; Renzi Lidia Elena y Vacca Nora Inés; Iorio
Liliana Inés; Lazzeri Patricia Emilia, Retegui Liliana Beatriz Ramona;
Garaguso Delia Elena y Roldan Tristán; Bourg Juan Raúl y Rodríguez de
Bourg Alicia Isabel; los Dres. Luis Caseaux; Eduardo Schiel; Ana Laura
Vulcano; María Estela Murgier; Rodolfo Díaz; Alfredo Battaglia; María
Eva Centeno; María Susana Nudelman y Agustina Palacios. Seguidamente,
el Sr. Presidente, convoca a prestar declaración testimonial al Sr.
José Luis Ponsico, LE 8.706.473, domiciliado en calle Carlos Calvo
3934, 9º "d" de Capital Federal, quien previo juramento de ley,
prometió decir verdad de todo cuanto le fuere preguntado. El nombrado
manifestó que entre 1970 y 1976 integró la mesa directiva del Sindicato
de Prensa de Mar del Plata, asimismo entre 1970 y 1975 trabajó como
empleado en el Juzgado Penal del Dr. Vallejo. Que en Mar del Plata hay
un antes y un después del crimen de Silvia Filler sucedido a fines de
1971. Que dentro del movimiento peronista entre 1973 y 1974 surge una
muy fuerte división entre peronismo de izquierda y peronismo de
derecha, que decía representar la ortodoxia doctrinaria. Que luego de
la muerte de Perón se pasó a la violencia directa reflejada en
persecuciones y muertes de ambos bandos. Que el Sindicato de Prensa
tenía posiciones fuertes y claras a favor del estatuto profesional y
del mejoramiento de la situación laboral de sus empleados y obreros,
por eso a los miembros de su Comisión los mandaban a perseguir o a
matar. Que los sectores del peronismo que ostentaban poder a partir del
golpe militar tuvieron manos libres para operar. Que la tarde del 25 de
marzo de 1976 se encontraban en el Ministerio de Trabajo junto con
Amílcar González y otra gente del sindicato y cayó una patota para
secuestrar a González. Que apareció un muchacho joven de 1,75 metros de
civil con un fusil Fal en la mano y dijo: "quien es Vairo" y una
persona de atrás que luego se dio cuenta que era la que dirigía el
procedimiento dijo, "el de Telam", entonces González contestó "soy yo".
Que con el tiempo supo que el primero se llama Nicolás Cafarello alias
"Tano Nicolla" y quien dirigía el procedimiento se llama Fernando
Delgado. Que a González le apuntaron con una pistola en la cabeza y se
lo llevaron, que él interceptó a la patota en la escalera, abajo ya que
descendió por otra y preguntó "tienen orden de detención, quienes son
Uds." y le contestaron "córrase somos del Ejército Argentino". Esto se
lo dijo quien despues supo era Delgado quien aparentaba ser el jefe de
la "patota" Que se desplazaban en tres autos, cosa que vio desde la
ventana del Ministerio junto a sus otros compañeros y a los azorados
empleados, en uno de los cuales ascendieron a González y se lo
llevaron. Que ese mismo día se dirigieron al GADA y a la Unidad
Regional IV y no los atendieron. Que en realidad toda ésta situación la
vieron venir la misma mañana del golpe, sobre todo por los problemas
que tuvieron con la CNU en la época del asesinato de Piantoni, que
había sido imputado ideológicamente a González por parte de esa
agrupación. Que la sensación en el diario era de muerte en relación al
secuestro de Amílcar González. Que él hizo la crónica del secuestro y
se la llevó al Jefe de redacción Oscar Gastiarena quien le dijo "tengo
que consultarlo, tengo una directiva que todo lo que tenga que ver con
la detención de González lo tengo que consultar", en obvia referencia
al doctor Cañón. Que él le contestó "esto es terrible, vos sabes lo que
significa para Amilcar". Que Gastiarena le aconsejó que fuera a la
Unidad Regional para solicitar la autorización. Que fue allí con la
crónica en la mano y lo atendió el Teniente Coronel Costa quien
autorizó la publicación en el diario y le ordenó que dejaran de
reunirse en el Sindicato, salvo para cuestiones atinentes al plan de
vivienda y previa autorización. Que en "La Capital" se estableció un
antes y un después del secuestro de González porque se dieron cuenta
que el diario se había transformado en un campo minado y trataron de
manejar todo lo de Amílcar por afuera del diario. Que al tercer día del
secuestro, el día 29 de marzo de 1976, recibe un llamado a la agencia
Telam de parte de Jorge Dorcasberro quien le dijo "González está en la
Cuarta detenido y en muy mal estado, muévanse porque lo golpearon
mucho". Que por esto se contactó con un policía de la Cuarta a quien
conocía de su paso por Tribunales, su nombre era Marcelino Blaustein y
se entrevistó con él junto con el hermano de González en dicha
dependencia. Que al principio negó todo hasta que se paró, cerró la
puerta y le dijo "mirá flaquito me juego la carrera, González está más
muerto que vivo, lo estamos recuperando nosotros. Lo tiraron acá para
que se muriera, el único que puede venir acá sos vos, ocupate de los
antibióticos". Que a partir de ese momento a cambio de dinero que
juntaban mediante una colecta, iba todos los lunes a la media noche a
llevarle medicamentos, ropa y alimentos a González. Que en una ocasión
mientras juntaba el dinero para Blaustein en el hall del diario, junto
a otros compañeros, pasó un Falcon color azul con cuatro o cinco
personas en actitud amenazante. Que pasó por segunda vez a los pocos
minutos, por lo que en forma inmediata se dispersaron. Que según le
informó luego el turco Miguel, compañero de trabajo, ese Falcon estaba
ocupado por Durquet, Ullua, Gómez y Delgado, conocidos militantes de la
CNU y grupo de operaciones y de tareas al servicio militar. Que ante la
falta de respuestas en el ámbito local se entrevistaron en Buenos Aires
con el Teniente Coronel Amaya explicándole la situación de González.
Que a los diez días Amaya vino a Mar del Plata y se entrevistó con
Barda y como resultado de toda ésta gestión la situación empeoró. Que
Amaya les afirmó que Barda estaba influido por cierta gente que no lo
quería a González y que incluso lo había retado y maltratado por
haberse preocupado por el tema. Que la presencia de Amaya rebotó en el
diario y lo que vino después fue una persecución terrible contra todos
los miembros de la Comisión que a en su caso terminó con su despido del
diario. Que aquí funcionó el eje Barda-"La Capital". Que el directorio
de La Capital era muy heterogéneo por lo tanto Barda solo hablaba con
ciertos directores, concretamente con el doctor Cañón. Que en mayo de
1976 le mandaron el telegrama de despido. Que a raíz de una
presentación del Dr. Menéndez en su nombre, el Ministerio de Trabajo
apercibió a "La Capital" por su despido y por ello tuvo un
enfrentamiento y discusión con el doctor Cañón, al tratar el pago de su
indemnización, quien en una ocasión le dijo en todo amenazante "a mi no
me costaría nada levantar éste teléfono y llamara a Barda". Que una
parte de la indemnización por despido se la iban a hacer efectiva en
documentos, que le fueron robados de su domicilio de calle Larrea 3183
el día 9 de octubre a la madrugada de 1976. Que en esa ocasión él y su
familia se encontraban en Buenos Aires y les cayó una patota que esa
noche hizo varios procedimientos como represalia por la muerte de
Cativa Tolosa. Que el hijo mayor de Gregorio Nachman vecino de él, se
cruzó con la patota cuando se iba, le describió a uno de los
integrantes de la patota, resultando ser el doctor Cincotta. Que esto
fue corroborado por un sobrino del dicente que se encontraba solo en el
departamento estudiando y que fue maltratado por la patota y que
actualmente se encuentra en España. Que en éste procedimiento le fueron
destruidos los documentos para cobrar la indemnización aunque luego la
Capital le hizo otros nuevos. Que un tiempo antes a mediados de 1976 el
sindicalista Bellini de UTEDYC lo llamó y le dijo "los árbitros de
fútbol se reúnen acá hoy y hay dos que son informantes de la marina,
trabajan en ESIM. A uno de ellos vos lo conoces bien: Bujedo. Pero el
otro es más importante: Racedo". Que allí mismo se reunió con Bujedo y
Racedo y éste último le otorgó una entrevista en la Base Naval de Mar
del Plata. Que en esa entrevista Racedo le dijo "no es nuestro,
González es del Ejército, ustedes tienen que ejercer presión para que
quede a disposición del Poder Ejecutivo, eso lo blanquea y le garantiza
la vida. Con usted no hay nada." Que en esa ocasión lo llevo a una
habitación contigua al despacho y le mostró un enorme cilindro de un
metro ochenta de alto por un metro de ancho lleno de legajos, allí
estaba la información de todas las personas que alguna vez tuvieron
actividad política. Que la marina era mucho mas profesional que el
Ejercito, que Barda se manejaba con un servicio de inteligencia no
profesional, con componente pasional integrado por un grupo reducido de
dirigentes de la CNU. Que luego del procedimiento que la patota le hizo
en su casa, se radicó en Buenos Aires. Que una persona respecto de
quien prefiere reservar su identidad por la relación de amistad que los
une le explicó el surgimiento, desarrollo y división de la CNU en Mar
del Plata. Le dijo que luego del golpe militar un grupo que apoyaba a
los militares quedó muy pegado al Cnel. Barda mientras que toda la
parte política relacionada con el fundador local de la agrupación, Dr.
Piantoni se abrió porque estaban en contra del golpe. Que los que
quedaron muy pegados a Barda fueron el doctor Cincotta, Delgado,
Durquet, Ullua y Gómez. Que concluida su declaración se dispone un
cuarto intermedio por espacio de treinta minutos. Que reanudada la
audiencia el Sr. Presidente del Tribunal da lectura a sendos informes
presentados por el doctor Néstor Rubén Parra y por el doctor Facundo
Luis Capparelli, los que se incorporan a estas actuaciones por su
estrecha vinculación con el objeto de este proceso. Que ante lo
informado el Dr. Portela expresa su repudio frente a actitudes y
maniobras del abogado Demarchi y se solidariza con los Dres. Parra y
Capparelli en forma personal. Que seguidamente el doctor Schiell en
nombre de las entidades de Derechos Humanos manifiesta su repudio
frente a actitudes y maniobras del abogado Demarchi puestas de
manifiesto en dichos informes. Que seguidamente el compareciente es
interrogado por el Tribunal, el Ministerio Público y los representantes
legales de los denunciantes. Que se deja expresa constancia que a
partir de 1974 la CNU controlaba a la CGT y la Universidad. Que Ullua
era un clandestino, un enganchado en la justicia, mas precisamente en
la Fiscalía Federal a cargo del Dr. Demarchi. Que su principal
actividad era andar con la patota en el Falcon azul, y la designación
que él o algún otro integrante de la CNU tuviera en la Universidad o en
la Fiscalía Federal era una pantalla. Que Ullua era un militante de la
CNU con actividad político militar. Que los grupos operativos de la CNU
recibían protección de la CGT y la Universidad de aquella época que
habían sido ganadas por la derecha. Que las autoridades de la
Universidad durante 1975 protegían y estaban consustanciados con las
actividades de éstos grupos. Seguidamente, el Sr. Presidente, convoca a
prestar declaración testimonial a la Sra. María Eva Centeno la que
manifestó que su señor padre el doctor Norberto Centeno desapareció,
apenas producido el golpe de estado por cuarenta y ocho horas.
Posteriormente el 7 u 8 de julio de 1977 se produjo su secuestro y
separación definitiva. Cuando a la mañana siguiente a tal hecho llamó
un empleado del estudio, el Sr. Tomaghelli a su domicilio para avisar
la modalidad de la detención fueron con su madre a la seccional primera
a radicar la denuncia que no fue recibida. Argumentaron para ello que
debían esperar cuarenta y ocho horas de producida la separación. Por
ese motivo concurrió a los Tribunales de provincia a presentar un
recurso de habeas corpus. Allí se encontró con la Dra. López Paz que la
acompaño hasta el Juzgado de turno que en ese momento era el del Dr.
Pedro Hooft. Que como allí le indicaron que no podían recibirle la
presentación sin firma de letrado, el recurso fue firmado en la mesa de
entradas por la indicada letrada ya que la declarante aún no había
recibido su título de abogada. Que le indicaron que esa era la
modalidad del Juzgado. A la tarde del mismo día fueron con su madre al
Colegio de Abogados y allí le manifiestan que el Dr. Bernal ya había
hablado con el Coronel Barda que le manifestó que su padre había sido
secuestrado por un grupo de montoneros o del ERP. Que el cuerpo de su
padre apareció en el camino viejo de Miramar cree que el día 10 u 11
del mismo mes. Que días después apareció en el auto de su padre, que
había desaparecido la misma noche, el doctor Bozzi en un supuesto
operativo en el cuál habrían muerto tres individuos que no fueron
identificados. Recuerda que en la época del secuestro de su padre, este
trataba de salvar lo que podía de la ley de contrato de trabajo de su
autoría y de la ley de asociaciones profesionales que habían sido
suspendidas por la dictadura. Que su padre comentó que a raíz de esto y
de las reuniones que hacían en la asociación de derecho de trabajo fue
citado por el Teniente Coronel Costa a la Unidad Regional cuarta quien
le preguntó por el motivo de esas reuniones. Que a su padre éste
llamado lo alertó y preocupó a tal punto que le comentó a la Dra. López
Paz que debían tener mucho cuidado. Que sabe de rumores acerca de que
ciertos abogados dijeron que su padre financiaba al grupo montoneros
pero manifiesta que no puede creer en los mismos y mucho menos que
ellos respondan a motivos espurios como quedarse con los numerosos
poderes sindicales que su padre representaba o con su lugar de asesor
de la CGT nacional y local. Cree por el contrario que era
ideológicamente inconveniente para la dictadura que a través de la
jurisprudencia y las afirmaciones doctrinarias se mantuvieran los
principios inspiradores de las leyes de protección obrera. Que éste era
un motivo fuerte para provocar la desaparición de su progenitor por
parte de grupos empresarios que veían en esto un obstáculo para la
obtención de mayores ganancias. Que lo único que supo del trámite de
habeas corpus fue que había sido enviado a Campo de Mayo. Que en la
causa penal que debió instruirse por el secuestro y desaparición de su
padre ni ella ni su madre ni el personal del estudio fueron citados a
declarar. Que no se realizó, por lo que sabe, autopsia sobre el cadáver
de su padre. Que siendo las 18 horas se convoca a las partes para la
próxima audiencia del día 30 de abril a las 10 horas. Citando a las
partes para la firma del acta el día miércoles 25 de abril entre las 10
y las 13 hs. Firmando los comparecientes de conformidad, todo ello ante
mí, de lo que doy fe.
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