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Acta 12 de Febrero de 2001 Juicio por la Verdad, Mar del Plata.
En la
ciudad de Mar del Plata a los doce días del mes de febrero de dos mil
uno, siendo las 10 hs., fecha fijada para la presente; se constituye en
la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar
del Plata sus integrantes Dres. Mario Alberto Portela, Roberto Atilio
Falcone y Nestor Ruben Parra, juntamente con el Sr. Secretario, Dr.
Facundo Luis Capparelli. Acto seguido el Sr. Presidente de este
Tribunal Dr. Roberto Atilio Falcone, quien presidirá la audiencia,
solicita al Sr. Secretario que informe acerca de la presencia de las
partes. Seguidamente el Dr. Capparelli certifica que se encuentran
presentes el Sr. Fiscal General, Dr. García Berro, como asimismo los
representantes legales del Colegio de Abogados de Mar del Plata,
Consejo Escolar de General Pueyrredón; Asamblea Permanente por los
Derechos Humanos (Mar del Plata) APDH; Madres, Familiares y Abuelas de
Detenidos y Desaparecidos; Asociación Abuelas de Plaza de Mayo MdP;
Argañaraz de Fresneda María de las Mercedes y Dr. Fresneda Tomás; Dr.
Arestin Salvador Manuel; Dr. Alais Raúl Hugo; Dr. Candeloro Jorge
Roberto; Dr. Centeno Norberto Oscar; Renzi Lidia Elena y Vacca Nora
Inés; Iorio Liliana Inés; Lazzeri Patricia Emilia, Retegui Liliana
Beatriz Ramona; Garaguso Delia Elena y Roldan Trirstán; Bourg Juan Raúl
y Rodríguez de Burg Alicia Isabel; los Dres. Rodolfo Díaz, Luis Cazaux,
Estela Murgier, Agustina Palacios, Ernesto Fortunato de la Plaza, Leòn
Gloria del Carmen, Cesar Sivo, Eduardo Schiel, Armando Abruza, Maria
del Carmen Scioscia, Irineo Di Matteo, Alfredo Battaglia, Juan Carlos
Abruzza y Yamila Zabala Rodriguez. Seguidamente se convoca a prestar
declaración testimonial al Sr. Julio Víctor Lencinas DNI 5.453.856,
domiciliado en calle Rosales 428 de esta ciudad, quien, previo
juramento de ley, prometió decir verdad de todo cuanto le fuere
preguntado. El nombrado brindó un exhaustivo testimonio de las
circunstancias de su secuestro y detención. Concluído su relato, es
interrogado por los integrantes del Tribunal, por los representantes
del Ministerio Público Fiscal y los apoderados legales de las partes
denunciantes. Se deja expresa constancia que en el curso de su
testimonio refiere haber sido detenido el 26 de marzo de 1976 en la
sede de su gremio, por la Marina. Que en dicha circunstancia fue
encapuchado y llevado al E.S.I.M., manifiesta haber pasado por diversos
centros clandestinos de detención siendo. maltratados en todos. Que en
la seccional cuarta de esta ciudad vió torturado y en muy mal estado a
Amilcar Gonzalez; que también sacaban todas las noches a una persona de
apellido Garamendi para torturarlo. Que en E.S.I.M. una persona de
apellido Figueroa le dijo que los zurdos le habían puesto una bomba en
su casa. Que esto era mentira y lo entiende como parte de la tortura
psicológica a la que era sometido. Que los dirigentes gremiales
Comaschi, Saravia y Sotelo recuperaron la libertad antes que él,
Comaschi el 30 de abril y el declarante en septiembre de 1977. Que en
la oficina del Coronel Barda, según le manifestó su señora esposa,
colaboraban el Dr. Cincotta y Ullúa, también lo hacían con el Coronel
Costa; que esto además le consta porque Ullúa le avisó a su familia que
su expediente había sido elevado a la Comunidad Informativa para
obtener el cese de su detención, circunstancia que sucedió en julio de
1977 y que al poco tiempo salió en libertad. Los días 15 o 16 de abril
de 1976 al poco tiempo de estar detenido, su esposa lo vió a Ullúa y a
Cincotta en la oficina de Barda con carpetas debajo del brazo. A
preguntas que se le formularon haciéndole notar que en esa época Ullúa
pertenecía a la Fiscalia Federal, si estaba seguro de lo que decía; el
declarante sonriendo respondió que estaba seguro y que en esa época así
eran las cosas, significando que Ullúa en dicha época trabajaba con
Barda. Que tambien recordó que una persona de apellido Justel concurrió
a su domicilio a fin de informarle a su esposa sobre su situación, que
esta persona luego se dedicó a la confección de pulóveres. Al ser
preguntado acerca de si tenía conocimiento que esta persona Justel
hubiese trabajado en la Fiscalía Federal; dijo desconocer tal
circunstancia. Recuerda además que una vez en libertad el mismo Ullúa
lo citó a un estudio jurídico cito en una esquina cuya dirección no
puede precisar y allí le manifestó que los empresarios del puerto lo
habían mandado preso y que en consecuencia le informara quienes eran
los que podían ser "apretados" por deudores con la DGI. A esto el
dicente se negó enfáticamente. Que además durante la mayor parte de su
detención estuvo con Battaglia y con Molina, que durante su paso por
los centros de detención que mencionó pudo ver detenidos a un tal
Musmeci, despachante de aduana; a Pavlovsky, a Serra, a Batsave, al Dr.
Fertita, al Dr. Romanín, a Soarez, a Pablo Hernandez, la hija de
Mosquera y otros. Que finalmente lo llevaron a la Unidad 9, cuyo
régimen era de una extrtaordinaria severidad y donde los presos comunes
se asociaban con los guardias para esquilmarlos y someterlos.
Preguntado como lo conocía a Ullúa, contesto que por trabajar con
Demarchi en la justicia federal. Que refiere que existió una
conspiración de civiles junto con las Fuerzas Armadas que se reunían
para señalar gente, entre ellos Nicolella y un tal "Palito", que lo
hacían en el bar Bocinas. Que 10 o 15 días antes del golpe militar, se
hizo una cena en el Gada 601 a la que concurrieron los sindicalistas
Comaschi, Flores y Bellini, que el declarante no fue invitado no
obstante les recriminó que se trató de la Cena de Judas porque allí se
reunieron los conspiradores marplatenses. Que un conscripto de apellido
Carraso, que actualmente trabaja en la Municipalidad local, era
imaginaria en un Centro de detención ilegal y que podría aportar datos
acerca del funcionamiento del mismo. Concluída la declaración y siendo
las 13.40 hs. se dispone un cuarto intermedio por espacio de 45
minutos. Reanudada la audiencia se cita a prestar declaración
testimonial al Sr. Rafael Adolfo Molina, jubilado, domiciliado en la
Calle 34 nº 1233 Miramar quien, previo juramento de ley, procede a
declarar; precisando las circunstancias de su secuestro y detención.
Concluído su relato, es interrogado por los integrantes del Tribunal,
por los representantes del Ministerio Público Fiscal y los apoderados
legales de las partes denunciantes. Se deja expresa constancia que
durante su declaración manifestó que fue detenido en su domiclio en la
mañana del día 26 de marzo de 1976, lo golpearon y encapucharon. Que lo
trasladaron a la Escuela Agrícola Martinez de Hoz, y luego a la
Comisaria local. Que pasó por varios centros de detención donde fue
brutalmente golpeado, que fue víctima de simulacros de fusilamiento,
que estuvo detenido hasta el 30 de diciembre de 1977. Que tuvo un
contacto fugaz con el Dr. Centeno en abril de 1976 en el Gada, que este
abogado estaba tranquilo, le expresó que no se hiciera problema que iba
a ser dejado en libertad porque ya no se dedicaba a la política, lo que
al poco tiempo hicieron. A preguntas que se le formuló sobre quien era
el director de la escuela agrícola Martinez de Hoz, contestó que no
estaba seguro pero creía que era el mismo que ahora, de apellido Hogan.
Concluída la declaración el Dr. Sivo, representante legal de la
Universidad Nacional de Mar del Plata, solicita la palabra a fin de
hacer pública la lectura de resoluciones emanadas de las autoridades de
la Universidad Nacional de Mar del Plata durante los años 1975,
relacionadas con personas mencionadas durante las audiencias de debate
oral. El tribunal hace lugar a lo solicitado, seguidamente se entrega,
por Secretaria, la documentacióin original para que se proceda a la
extracción de copias certificadas y se incorporen a estas actuaciones.
Seguidamente se cierra la audiencia siendo notificadas las partes de la
audiencia prevista para el día 19 de febrero, a las 10 horas; quedando
a cargo de las asociaciones poner en conocimiento del Tribunal en el
transcurso de esta semana los testigos que depondrán, firmando los
comparecientes de conformidad, todo ello ante mí, de lo que doy fe.
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