Acta 10 de Septiembre de 2001 

Juicio por la Verdad, Mar del Plata.

 

 

En la ciudad de Mar del Plata a los diez días del mes de setiembre de dos mil uno, siendo las 10 hs., fecha fijada para la presente; se constituyen en la sala de audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Mar del Plata sus integrantes Dres., Roberto Atilio Falcone, Néstor Rubén Parra y Mario Alberto Portela, juntamente con el Sr. Secretario, Dr. Facundo Luis Capparelli. Acto seguido el Dr. Néstor Rubén Parra, quien presidirá la audiencia, solicita al Sr. Secretario que informe acerca de la presencia de las partes. Seguidamente el Dr. Capparelli certifica que se encuentran presentes el Sr. Representante del Ministerio Público Fiscal, Dr. Gustavo Rodriguez, en virtud de la licencia compensatoria de la que goza el Dr. García Berro. Asimismo los representantes legales del Colegio de Abogados de Mar del Plata, Consejo Escolar de General Pueyrredón; Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (Mar del Plata) APDH; Madres, Familiares y Abuelas de Detenidos y Desaparecidos; Asociación Abuelas de Plaza de Mayo MdP; Argañaraz de Fresneda María de las Mercedes y Dr. Fresneda Tomás; Dr. Arestin Salvador Manuel; Dr. Alais Raúl Hugo; Dr. Candeloro Jorge Roberto; Dr. Centeno Norberto Oscar; Renzi Lidia Elena y Vacca Nora Inés; Iorio Liliana Inés; Lazzeri Patricia Emilia, Retegui Liliana Beatriz Ramona; Garaguso Delia Elena y Roldan Tristán; Bourg Juan Raúl y Rodríguez de Bourg Alicia Isabel; los Dres. Di Matteo, Murgier, Battaglia, Sciocia, Nudelman, Centeno, Schiel y Cazeaux. Seguidamente, el Sr. Presidente, dispone la notificación a las partes, mediante su lectura por Secretaria, de lo resuelto por la Sala IV de la Excma. Cámara Nacional de Casación Penal en las causas nº 2595 "Comaschi, Roberto Martín s/recurso de casación", nº 2726 "Flores, Aníbal s/recurso de queja" y nº 2754 "Demarchi, Gustavo s/recurso de queja"; lo que así se efectúa. Seguidamente el Sr. Presidente convoca a prestar declaración testimonial a la Sra. Carmen Leda Barreiro de Muñoz, domiciliada en calle Catamarca 2114 de Mar del Plata, quien previo juramento de ley promete decir verdad y manifiesta que: en 1975 su hija actualmente desaparecida era militante de la J.U.P. y su hijo militante de la U.E.S. Que en abril de 1975 fueron víctimas del primer hostigamiento por parte de personal, supuestamente de la policía federal que, con varios patrulleros, rodearon su casa ubicada en ese entonces en la calle Quintana 4081, entre Funes y Olazábal, de esta ciudad. Golpearon las puertas y luego se retiraron. Que el día 9 de mayo de 1975 rodearon la manzana nuevamente, eran más de treinta vestidos con traje y corbata y sólo un sujeto vestido con vaquero, él que parecía ser el jefe se presentó como de "coordinación federal". Sus hijos mayores no estaban, sólo ella, su marido y su hijo Fabián de nueve años. Que luego de ingresar llevaron a su marido a una de las habitaciones y a ella la pusieron contra la pared. Ellos buscaban a sus hijos mayores pero al no encontrarlos y no recibir la respuesta esperada respecto a sus paraderos, tomaron a su hijo Fabián y empezaron a pegarle, a patearlo y a tirarlo por el aire. Que el nene resistió porque tenía plena conciencia de lo que significaba hablar. Estuvieron de tres a cuatro horas y se robaron todas las cosas de valor. Antes de irse discutieron entre ellos porque los que estaban afuera de la casa querían llevarse a alguno de los tres, pero el jefe dijo "basta por esta noche, que ya tenemos a la gorda": La dicente presume por la fecha que se referían a "Coca" Maggi, por entonces decana de la Facultad de Humanidades. Que a partir de ese momento decidieron dormir en cualquier otra parte porque a partir del atardecer llegaban tres coches a las inmediaciones de su casa. Generalmente dormían en hotelitos hasta que un amigo les prestó un departamento de un ambiente en el centro, su hijo Fabián dormía con el cuchillo debajo de la almohada. Que a la mañana cuando volvían a la casa estaban las tazas de café en la cocina, ellos -los sitiadores nocturnos- entraban a la casa de noche. Que su marido trabajaba en el casino y pidió traslado, lo destinaron a Bariloche. Sus dos hijos mayores se fueron de Mar del Plata, Alberto a Mendoza y Silvia a La Plata. Una mañana apareció en Bariloche Silvia y les dijo que su hermano y su familia no aparecían. Viajaron a Mendoza y fueron al comando, a la penitenciaria y en todos los lugares donde podía haber detenidos. Alli les negaban que su hijo y esposa estuvieran presos ahí. Que luego de un mes, a fines de marzo de 1976, apareció publicada la foto de su hijo torturado en el diario Los Andes. Fue al penal y allí lo encontró en muy mal estado, torturado. La esposa de su hijo y su nieto permanecieron en el penal y a los ocho meses recuperaron a la nena por intermedio de un pariente de otra detenida política a quien las autoridades del penal le habían entregado la niña. Que en ese momento decidieron irse a vivir a Paraná. Ella vino a Mar del Plata a vender la casa era el 24 de marzo de 1976. Que rato de llegar a su casa, llegó una patota dirigida por el mismo sujeto que la vez anterior e insistían por el paradero de sus hijos mayores, volvieron a romper todo. Que esa noche durmió debajo de un laurel en la plaza San Martín, porque no podía poner en riesgo a nadie. Fue a la inmobiliaria Muiño o similar e inmediatamente malvendió la casa dada su situación, curiosamente la compró un Coronel quien sacó un aviso en el diario La Capital que no pertenecía más a su familia, porque le habían hecho varios procedimientos, inclusive uno que consistió en atacarla con una tanqueta. Que los presos políticos fueron 9.500 y eran rehenes de los militares. Su hijo fue trasladado a la U IX de La Plata, alojado en el pabellón uno, llamado pabellón de la muerte. Que el 23 de setiembre de 1976 tenían visita para ver a Alberto en la U IX. El 21 de diciembre de 1976 se encontraron en una plazita de La Plata con Silvia y arreglaron para pasar juntos la Noche Buena en un hotel en la Boca, porque ella tenía que darles una hermosa noticia. Ella les dijo "si no vuelvo a las ocho, vuelvan a las doce" pero sólo apareció Gastón, su pareja, y dijo "que anoche no había vuelto", comenzaron a buscarla en el auto sin poder encontrarla. Ante la situación le dijeron a Gastón que volviera con ellos y él se negó porque se quedó a buscarla. La noticia hermosa era que Silvia estaba embarazada. Que al tiempo recibió una carta, que una chica Adriana les hizo llegar, y supo que su hija estuvo en el Centro de tortura "La Cacha" y finalmente la mandaron al Pozo de Banfield. También supo por gente que su hija seguía con el embarazo en el Pozo de Banfield. Que normalmente hacían nacer al bebé y luego mataban a la madre. Que ella es abuela de Plaza de Mayo y sigue buscando a su nieto. Que durante su estadía en Paraná comenzaron a ser vigilados porque los vincularon con dos personas de Mar del Plata muy queridas por ellos que estaban siendo buscadas por los militares, a quienes ellos recibieron en su casa. Se refiere a Juan José Antezana de la Rivera y Carolina Yacué, ambos se encuentran desaparecidos. Por esta razón decidieron irse a vivir a Alta Gracia, Córdoba. Allí estuvieron un año hasta que decidieron volver a Mar del Plata, llegaron el 2 de enero de 1978 y fueron a vivir a un departamento en Vieytes e Independencia. Que ella comenzó a sentirse seguida por un patrullero que se ponía a la par del colectivo. Que el 14 de enero policías de civil sacaron a su marido del casino, lo metieron adentro de la camioneta y lo pasearon toda la noche. Luego lo dejaron en el casino, estima que eso era para que los demás policías le conocieran la cara a su marido. Que el 16 de enero lo detienen a su marido en el hall del edificio y lo encapuchan, luego entraron a su departamento con la llave, la encapucharon a ella y se la llevaron en el piso de un automóvil, dejando a su hijo Fabián solo y dormido. La llevaron a un lugar en el que tuvieron que pedir permiso para entrar y luego tuvieron que descender varios escalones, allí dentro la esposaron de pies y manos en la sala de torturas. Que luego supo que el lugar donde se encontraba era "La Cueva". Que al llegar la sometieron a una golpiza y no le preguntaron nada. Que a partir del otro día empezaron a torturarla, hasta la hicieron dormir en la mesa de torturas. Los gritos de los torturados eran una constante, estaba lleno de gente. Un día le dicen "vamos a darte una sorpresa" y le mostraron a su esposo Alberto, a partir de ahí se comunicaban con la tos. Que la mesa de torturas era grande, de cocina de campo, pintada de celeste y fueron tantos los torturados que estaba marcada la figura humana y anotaciones de las confesiones de los torturados. Que el Jefe del lugar se llamaba Walter, era de bajo perfil, y nunca le vio el rostro. El segundo, era especialmente cruel, su alias era "Pepe" fue al único al que le vio la cara. Que a ella la torturaron hasta quince días antes de largarla. Que en ese lugar no torturaban ni sábados a la tarde ni los domingos. Que había tres grupos de torturadores, ella estima que podrían ser de cada una de las fuerzas armadas, estaban integradas por tres o cuatro personas. Que le preguntaban por el Mundial de Fútbol a realizarse en esta ciudad, que era lo que hablaban sus hijos en su casa y sus amistades. Que fue revisada tres veces por personal médico porque perdía sangre, estaba muy débil. Un domingo entró a su cuarto "Pepe" borracho con otro más borracho y le levantaron la capucha, en ese momento pudo verle la cara tenía ojos celestes blanquecinos, alto, tez muy blanca y rulos sobre la cara. También supo que fue seminarista, descendiente de dinamarqueses y durante los francos se iba a Necochea. Que el otro sujeto tenía ropa de la policía de la provincia de Buenos Aires. Que "Pepe" sacó un cigarrillo, le convidó y ella se negó. Que empezaron a hacerle un simulacro de fusilamiento y luego hicieron lo mismo con su esposo a quien le abrieron la cabeza, supone de un culatazo. Que en el lugar había un chico de 16 años que gritaba mucho, le picaneaban la lengua y luego se sentían sus gemidos durante días. También estaba allí Carolina Yacué, una persona de apellido Rillo Cabane y un sujeto apodado "Chiche" que era cabo de la marina, estaba allí por haber llevado mensajes a familiares de detenidos. Que una noche llevaron a un hombre para hacerle firmar unos papeles para que transfiriera su casa y le decían "firmá que ya estás medio muerto pelotudo". Que varias veces fue un Coronel del ejército a inspeccionar el lugar, les preguntaban cómo estaban y si tenían frío, todos los detenidos eran previamente advertidos sobre la respuesta que tenían que dar. Que en ese lugar escuchó el llanto de un bebé y la voz de un chico más grande. Que un guardia estaba muy enojado y escuchó que dijo "denme el botiquín, me mordió la mano el mocoso más grande" y en ese momento oyó al resto de los guardias hablar de una pareja de los cinco chicos. Que los otros apodos de los guardias eran "Adam", "Mendocino", "Tucumano" y "Koyac". Que una madrugada a fines de abril le dijeron que se pare, la llevaron a la cocina, le sacaron la capucha le pusieron algodones en los ojos y la encintaron. También lo trajeron a su esposo Alberto mientras Carolina gritaba "no me dejen sola"; ellos tres eran los únicos que quedaban en el lugar. Que a ella y a su esposo los llevaron en un coche y luego de varias vueltas los bajan en un camino de tierra y los ataron a un árbol con tela adhesiva. Ella esperaba las balas porque pensó que los iban a fusilar. Que Alberto se zafó y luego la aflojó a ella, empezaron a caminar e inmediatamente son rodeados con hombres con ametralladoras, los llevaron en una camioneta policial a la Cuarta. Que en una oficina los esperaba un hombre de civil, rubio y relativamente joven, quien les preguntó de donde venían y si sabían donde habían estado, que por instinto ambos dijeron que no sabían. Que luego los llevaron a un cuartito, los ficharon y los largaron, no lo podían creer. Que durante su cautiverio le iban diciendo donde estaba su hijo Fabián y supo que estaba viviendo con su hermano, lo fueron a buscar ahí tenían miedo de verlo, cuando apareció lo abrazaron mientras él los miraba como resucitados. Que luego siempre se sintieron vigilados, su hijo Alberto fue trasladado a Sierra Chica, a Devoto y a Caseros, pesaba 58 kilos cuando salió en 1981. Que cuando llegó la democracia le mandaron una encomienda con un pañuelo blanco de Madres, con el nombre de su hijo y con una fecha de desaparecido. Que en la Navidad de 1983 o 1984 le mandaron una carta firmada "Comando Cóndor" advirtiéndole que cuidara a su familia especialmente a su nieta a quien podía recibir como regalo. Que el Sr. Presidente dispone un cuarto intermedio por quince minutos. Que reanudada la audiencia la compareciente es interrogada por el Tribunal, el Ministerio Público y los representantes legales de los denunciantes. Que se deja expresa constancia que: familiares suyos interpusieron recursos de habeas corpus en su favor y de su marido, comprometiéndose a traer copias durante la semana. Que el procedimiento de su casa estima que lo hizo gente de la federal, aunque el que dirigía de civil sería de la triple A o de alguna organización de éste tipo. Que como secuelas de la tortura, tuvo entre otras cosas una operación de riñón y problemas en las rodillas. Que el jarro de beber en "la Cueva" tenía inscripto "Fuerza Aérea" y era de aluminio. Que el director del diario Los Andes, Antonio Di Benedetto, fue detenido por publicar la foto de su hijo torturado y estuvo en la cárcel de La Plata un tiempo prolongado. Que su hijo y su nuera se casaron en Devoto en 1980 porque con el vínculo podían ver a la nena que ya tenía cinco años. Concluida la declaración se convoca a prestar declaración testimonial al Sr. Jesús Aguinagalde, domiciliado en calle 8 nº 4375 de Necochea, quien previo juramento de ley promete decir verdad y manifiesta que: fue detenido en dos ocasiones hasta que en febrero de 1976 lo detuvieron en su trabajo en la ciudad de Necochea, lo encapucharon, lo subieron a un Falcon y lo llevaron a un lugar donde lo estaquearon y lo picanearon. El 21 ó 22 de febrero fue llevado a la Delegación de la Policía Federal de Mar del Plata donde estuvo hasta fines de marzo de 1976 y luego lo llevaron a la Comisaría Cuarta. Que allí estuvo unas horas hasta que fue trasladado a Sierra Chica junto a otras personas de Mar del Plata. Que estuvo tres años en Sierra Chica, dos años en el Penal de Rawson y cinco meses en La Plata. Que durante la tortura le preguntaban por Celesia, Abachian y otros compañeros de la facultad, también por los hermanos De Francisco y por Marcela Aramburu. Que está convencido de que su detención se debió a su militancia durante 1973 en la Facultad de Derecho de la ciudad de Mar del Plata; porque a principios de 1974 decidió regresar a Necochea y sólo venía a rendir exámenes hasta que abandonó la carrera porque la extrema derecha había tomado el poder en la facultad y era muy riesgoso venir a rendir. Que el régimen penitenciario de la dictadura fue atroz, gente torturada, gente "suicidada" y gente que salía y moría al día siguiente o desaparecía. A partir de 1977 el régimen era un estado de terror, vejaban a los familiares en las visitas y hasta los detenían. Los internos se dividieron en tres categorías recuperados, en vías de recuperación e irrecuperables, cada uno tenía su régimen distinto. Que a principios de 1978 ante una denuncia internacional, en cuya lista figuraba él, lo mandaron como represalia a un régimen de aislamiento, era una celda de dos por dos, con bordes curvos, sin luz y sin colchón. Que cada vez que se iban a duchar había un régimen de palizas con mangueras una vez por semana. Que se fomentaban las delaciones mediante promesas de libertad. Que a fines de 1979 lo mandaron al penal de Rawson, a partir de esa época el régimen comenzó a cambiar porque venía una visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Que en Sierra Chica estuvo junto con Julio Genoud, Néstor Di Iorio, Eduardo Suarez, Pedro Jimenez, Dante Gullo, Urien, el Dr. Salerno y el Dr. Fertita. Que salió el 9 de julio de 1982 y estuvo en libertad vigilada hasta diciembre de ese año. Siendo las 16 horas el Sr. Presidente convoca a las partes para la próxima audiencia del día 17 de septiembre a las 10 horas en la ciudad de Mar del Plata. Citando a las partes para la firma del acta, el día miércoles 12 de agosto entre las 11 y las 13 hs. Firmando los comparecientes de conformidad, todo ello ante mí, de lo que doy fe. 

 

  

 

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