Lunes 12 de Febrero de 2001

Juicio
por la Verdad, Mar del Plata.
En la ciudad de Mar del Plata, el 12
de febrero, el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata,
integrado por los Dres. Mario Portela, Roberto Falcone y Néstor Parra,
escuchó los testimonios relacionados con las detenciones de Julio
Víctor Lencinas y Rafael Adolfo Molina.
Informe de la Secretaría de DDHH de
A.D.U.M.
y la Comisión del Juicio por la Verdad de Mar del Plata

En primer lugar prestó
declaración testimonial el Sr. Julio Víctor Lencinas domiciliado en
esta ciudad, quien brindó un exhaustivo testimonio de las
circunstancias de su secuestro y detención.
En el curso de su testimonio relató haber sido detenido el 26 de marzo
de 1976 en la sede de su gremio (SOMU), por la Marina. En dicha
circunstancia fue encapuchado y llevado al E.S.I.M. Luego pasó por
diversos centros clandestinos de detención, siendo maltratado en todos.
En la seccional cuarta de esta ciudad vió torturado y en muy mal estado
a Amílcar González; también a una persona de apellido Garamendi, a
quien sacaban todas las noches para torturarlo. En E.S.I.M. una persona
de apellido Figueroa le dijo que los zurdos le habían puesto una bomba
en su casa. Supo más tarde que esto era mentira y que formaba parte de
la tortura psicológica a la que era sometido. Los días 15 o 16 de abril
de 1976 al poco tiempo de su detención, su esposa vió a Ullúa y a
Cincotta en la oficina de Barda con carpetas debajo del brazo. Los
mismos colaboraban también con el coronel Costa. En esa época Ullúa
trabajaba con Demarchi en la Fiscalía Federal. Según Lencinas en esa
época así eran las cosas, significando que Ullúa en dicha época, además
de trabajar en la Justicia colaboraba con el Ejército. También recordó
que una persona de apellido Justel concurrió a su domicilio a fin de
informarle a su esposa sobre su situación, pero desconocía si Justel
habría trabajado en la Fiscalía Federal. Recuerda además, que una vez
en libertad, el mismo Ullúa lo citó a un estudio jurídico y allí le
manifestó que los empresarios del puerto lo habían mandado preso y que
en consecuencia le informara acerca de quienes eran los que podían ser
"apretados" como deudores de la DGI. Lencina se negó terminantemente a
brindar esta información a Ullúa.
Durante la mayor parte de su detención estuvo con Battaglia y con
Molina. Durante su paso por los centros de detención que mencionó pudo
ver detenidos a un tal Musmeci, despachante de aduana; a Pavlovsky, a
Serra, a Batsave, al Dr. Fertita, al Dr. Romanín, a Soarez, a Pablo
Hernandez, la hija de Mosquera y otros.También recordó a un conscripto
de apellido Carrasco, que actualmente trabaja en la Municipalidad local
y que fue imaginaria en un Centro de detención ilegal. Lencinas piensa
que podría aportar datos acerca del funcionamiento del mismo.
Finalmente lo llevaron a la Unidad 9, cuyo régimen era de una
extraordinaria severidad y donde los presos comunes se asociaban con
los guardias para esquilmarlos y someterlos.
Lencinas recuerda a Nicolella y un tal "Palito", que se reunían para señalar gente en el bar Bocinas.
Luego de un cuarto intermedio se reanudó la audiencia con la
declaración testimonial al Sr. Rafael Adolfo Molina, jubilado,
domiciliado en Miramar. Durante su declaración manifestó que fue
detenido en su domicilio en la mañana del día 26 de marzo de 1976,
siendo golpeado y encapuchado. Luego fue trasladado a la Escuela
Agrícola Martinez de Hoz, y luego a la Comisaria local. A preguntas que
se le formularon acerca de quien era el director de la escuela agrícola
Martinez de Hoz, contestó que no estaba seguro, pero creía que era el
mismo que ahora, de apellido Hogan.
Pasó por varios centros de detención donde fue brutalmente golpeado y víctima de simulacros de fusilamiento.
Estuvo detenido hasta el 30 de diciembre de 1977. Durante su detención
tuvo un contacto fugaz con el Dr. Centeno en abril de 1976, en el Gada.
Manifestó que este abogado estaba tranquilo y que pensaba que iba a ser
dejado en libertad porque ya no se dedicaba a la política.
Efectivamente esto sucedió poco tiempo después. Pero, una vez en
libertad el Dr Centeno fue asesinado.
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el acta original de esta audiencia
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