Miércoles 25 de Agosto de 1999

Informe de Prensa de la APDH La Plata
- Juicio por la Verdad
Un testigo vio como torturaban detenidos
en la ESMA
Un abogado que realizó gestiones para hallar a un desaparecido y tenía
vínculos con altos funcionarios del gobierno militar vio como torturaban
detenidos en la ESMA. Además, el Tribunal Federal ordenó el arresto
de un policía que no se presentó a declarar.
Por Francisco Martínez y Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)

LA PLATA.- "Abrí una puerta y estaban
torturando a un hombre en una cama de hierro", sostuvo hoy ante la
Cámara Federal de esta ciudad el abogado Ricardo Alvarado, quien estuvo
en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) buscando al hijo desaparecido
de un amigo.
Alvarado, un abogado jubilado de 85 años, realizó averiguaciones por
Roberto José De la Cuadra -quien había desaparecido el 2 de septiembre
de 1977 en esta capital- a pedido de sus amigos José y Jorge De la
Cuadra, padre y tío de la víctima, quienes hoy también están desaparecidos.
El abogado tenía contactos con los ministros de Justicia e Interior,
Julio Gómez y Albano Harguindeguy, respectivamente. A este último
lo calificó como "una buena persona". Gracias a la influencia de estos
personajes pudo entrar en la ESMA, un conocido centro de tortura,
para averiguar si Roberto José estaba detenido allí.
En la ESMA lo atendió el jefe de la Armada, Emilio Eduardo Massera,
quien se negó a responderle por el destino de De la Cuadra, y le dijo:
"Por qué no se va a pasear y tomar aire por Palermo".
Fue la única vez que Alvarado se entrevistó con Massera. "No lo fui
a ver más. Tenía miedo de que me metieran en un sótano", sostuvo Alvarado
hoy ante la Cámara Federal.
Pero el abogado fue a la ESMA varias veces más, aunque nunca pudo
averiguar nada. En una de estas oportunidades, un oficial que ya estaba
acostumbrado a ver al abogado salir y entrar de la escuela, lo invitó
a recorrer las instalaciones del centro clandestino de detención.
"En la ESMA vi cosas que no se olvidan. Por curioso, abrí una puerta
y estaban torturando a un hombre en una cama de hierro", afirmó Alvarado
ante el Tribunal. Y agregó: "Estaba desnudo y le hacían de todo".
Antes de este episodio, el abogado había logrado reunirse en dos oportunidades
con el jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, coronel
Ramón Camps. "No me venga a preguntar por gente desaparecida", declaró
Alvarado que le dijo Camps.
Después de las dos reuniones, donde no pudo conseguir dato alguno,
Alvarado siguió viendo al secretario de Camps, quien cansado de atenderlo
le gritó: "¡Qué venís a acá complicando la vida!".
Alvarado siguió buscando a Roberto José De la Cuadra. Por eso, volvió
a encontrarse con su amigo -habían compartido un estudio jurídico-,
el ministro de Justicia Julio Gómez. "Esta gente (por los secuestrados)
ya no está", le dijo el funcionario.
Tiempo después, Alvarado averiguó que De la Cuadra estuvo detenido
en el CCD que funcionó en la comisaría 5º de esta ciudad. El dato
lo obtuvo de un sargento de la policía y de un ex detenido, a los
que no pudo identificar durante la audiencia.
Testigo "prófugo"
En tanto, la Cámara Federal de La Plata ordenó el "inmediato arresto"
del policía Alberto Cadenas, debido a que fue citado para hoy como
testigo en el Juicio por la Verdad, pero se retiró del Tribunal sin
prestar declaración. Según el artículo 248 del Código Procesal Penal
de la Nación, el "arresto inmediato" puede ordenarse cuando haya "temor
fundado" de que el testigo "se oculte, fugue o ausente".
Cadenas fue subcomisario de la seccional 5° de La Plata, un lugar
en el que durante la dictadura funcionó un centro clandestino de detención.
El policía fue citado la semana pasada a declarar pero no se presentó.
Hoy acudió al Tribunal, pero a las pocas horas de estar en la sede
de la Cámara, Cadenas se retiró ofuscado, según se pudo saber.
Por este motivo, el Tribunal platense dictó el arresto inmediato de
Cadenas, y comunicó la medida a la Policía Federal para que la haga
efectiva. El policía, que habría sido exonerado en las purgas policiales
realizadas como parte de la reestructuración de la Policía Bonaerense,
vive en Bosques, partido de Florencia Varela.
La condición de testigo es una carga pública, es decir que toda persona
está obligada a declarar si es citada por un Tribunal en esa calidad.
Si la persona es convocada dos veces y no se presenta, debe ser traída
por la fuerza pública, según lo dispone el Código Procesal Penal.
El camarista federal Leopoldo Schiffrin, informó que el Código permite
a la persona que no se presenta a testificar permanecer arrestado
durante dos días, meditando su decisión. Si el testigo vuelve a negarse,
debe ser procesado.
Declaró otro policía
En las audiencias de hoy también declaró Miguel Angel Flores, un ex
policía que se desempeñó entre 1976 y 1978 en la comisaría 5º, donde
está probado que funcionó un CCD.
En su testimonio, Flores reconoció la existencia de una "zona restringida"
dentro de la dependencia policial y que pudo ver que allí había "gente
con la cara tapada y esposada". De esta manera, Flores se convierte
en el segundo policía que durante las audiencias del Juicio por la
Verdad da a entender que existió un CCD en la comisaría 5º.
El ex policía dijo también que por las noches "era frecuente escuchar
gritos" que provenían del sector restringido y que presuntamente se
debían a torturas que sufrían los detenidos.
El testigo también afirmó que el traslado y movimiento de los detenidos
ilegales lo realizaban "personas de civil que no sé quiénes eran"
a bordo de autos o camionetas "no identificables".
Miguel Ángel Flores fue policía durante 25 años y medio: trabajó en
la fuerza desde 1970 a 1973 y desde 1976 hasta el año pasado, cuando
fue declarado prescindible después de la fuga de un preso de la comisaría
5°.
Devuelven un cuerpo
Por otra parte, declaró Romeo Florencio Vázquez, padre de Aníbal Florencio
Vázquez, un joven de 20 años que fue secuestrado el 30 de abril de
1977 en la localidad de Ensenada y asesinado a los cuatro o cinco
días de su detención en Merlo, según pudo averiguar el testigo.
Vázquez sostuvo hoy ante el Tribunal que a los seis años de la desaparición
de su hijo -en agosto de 1983- lo llamaron del Juzgado Federal de
Morón para notificarle que el cuerpo de Aníbal estaba enterrado en
el cementerio de Merlo. También le dijeron que fue ejecutado de un
tiro por un policía, cerca de Castelar.
El cuerpo de Aníbal Florencio Vázquez descansa hoy en el cementerio
de Flores, en la Capital Federal, después de que su padre realizara
las gestiones de traslado en 1983.
Jueces y abogados participantes de la audiencia
De la audiencia de hoy participaron los camaristas Antonio Pacilio
(presidente), Julio Reboredo, Carlos Nogueira y Leopoldo Schiffrin.
Por la APDH La Plata estuvieron presentes los abogados Jaime Glüzmann,
Claudio Abalos, Marta Vedio, Alicia Peralta Elizabet Torres y Elizabeth
Rivas. Hoy además intervinieron los abogados de la Asociación de Ex
Detenidos-desaparecidos, María Mónica González Vivero y Flavia Fernández
Blose.