Miércoles 1° de Septiembre de 1999

Informe de Prensa de la APDH La Plata -
Juicio por la Verdad
Denuncian a un médico policial por
encubrimiento
Néstor De Tomas fue acusado por ser responsable de la desaparición de
documentos sobre la represión ilegal. Ahora se le abrirá una causa penal
en un juzgado federal. También declararon tres familiares de desaparecidos
y dos ex policías.
Por Francisco Martínez y Lucas Miguel (Secretaría de Prensa)

LA PLATA.- La Cámara Federal de La Plata
denunció hoy al médico policial Néstor De Tomas por los delitos de encubrimiento,
sustracción de objetos destinados a pruebas e incumplimiento de los
deberes de funcionario público, al entender que aparece como el último
funcionario de la Dirección de Sanidad de la Policía de la Provincia
de Buenos Aires que tuvo en sus manos documentación sobre presuntas
víctimas de la represión ilegal que busca el Tribunal.
La Cámara hizo pública la resolución esta mañana, antes de que comenzaran
las audiencias del denominado "Juicio por la Verdad".
Desde febrero de este año, la Cámara de La Plata busca 23 Libros de
Partes Médico-legales, en los que figuran las causales de defunción
de cientos de cadáveres NN entre 1976 y 1980. El médico Néstor De Tomas,
quien trabajó en la Dirección de Sanidad de la Policía provincial, recibió
los libros de un juzgado de La Plata en agosto de 1986 (que los había
pedido para una investigación).
De Tomas declaró que le entregó la documentación a su superior, José
Augusto Albisu, el director de Sanidad en ese año. Pero Albisu negó
esto y De Tomas aparece entonces como la última persona que tuvo los
libros en su poder.
Además, en 1992 el Equipo Argentino de Antropología Forense pidió a
la Policía libros de varias morgues, solicitud que fue negada por De
Tomas en su carácter de titular de la Dirección de Medicina Legal (una
escisión de Sanidad). El médico policial adujo -"de manera poco clara
y ambigua", según la resolución de la Cámara- que existe un reglamento
policial que indica que se debe quemar toda documentación mayor de diez
años. Pero no aclaró si los libros de Partes Médico-legales fueron incinerados
o no, o siquiera si fueron buscados. Incluso los empleados de Medicina
Legal que declararon ante la Cámara manifestaron que no recibieron órdenes
de buscar la documentación.
"La conducta del doctor De Tomas resulta 'prima facie' ilícita", determinaron
los jueces del Tribunal y decidieron denunciarlo penalmente ante el
Fiscal General ante la Cámara, Julio Amancio Piaggio, quien deberá radicar
una denuncia en el Juzgado Federal N°1 de La Plata.
La resolución agrega que De Tomas "no ha podido explicar hasta ahora
el destino que dio a los libros, ejemplares de dimensiones considerables
que, difícilmente, no dejen su impresión en la memoria (...) En su carácter
de funcionario público (De Tomas) debió dar seguro resguardo a aquellos".
En la búsqueda de los libros la Cámara realizó hace dos semanas una
inspección ocular por archivos policiales que dieron resultado negativo.
Además, desde febrero de este año citó a varios médicos, empleados y
directivos que trabajaron en Sanidad durante la dictadura y la década
del '80, y ninguno brindó información fehaciente sobre el destino de
los libros.
La causa en la que se buscan los Libros de Partes Médico-legales es
la misma en la que se investiga la desaparición de Carlos Esteban Alaye.
La madre del desaparecido, Adelina Dematti de Alaye junto a la APDH
La Plata, denunciaron la existencia de casi 400 tumbas NN en el Cementerio
de La Plata durante el proceso militar. A raíz de esto, en diciembre
del año pasado la Cámara dictó una medida de no innovar sobre sólo 58
tumbas, ya que el resto de los cuerpos pasó al osario del Cementerio,
haciéndose imposible su identificación.
Después de la denuncia de Dematti de Alaye, la Cámara comenzó a citar
a los médicos policiales de Sanidad, para que expliquen cómo fue que
firmaron certificados de defunción de cuerpos NN. Y con las declaraciones
de los médicos, surgió la pista de los libros.
Apareció muerto en el Río Luján
En las audiencias de hoy declaró la hermana de Otilio Pascua, secuestrado
por la dictadura en Mar del Plata, el 24 de octubre de 1977. María Laura
Pascua dijo que el cuerpo de su hermano apareció con una bajante del
Río Luján. "Tenía las manos atadas en la espalda y un peso en los pies",
relató.
La testigo señaló que la familia se enteró de la aparición del cuerpo
de su hermano por una notificación que le hizo la comisaría de San Fernando.
Según la Policía, el cadáver de Pascua había estado un mes en el agua,
y apareció junto a otro cuerpo de sexo femenino.
María Laura Pascua manifestó también que su hermano fue secuestrado
cuando ingresó al departamento de un matrimonio amigo de él, compuesto
por Santiago Sánchez Viamonte y Cecilia Eguia. Las tres personas permanecen
desaparecidas.
Vicente Carreño
También declaró María Elena Carreño, hermana del desaparecido Vicente
Carreño. La mujer relató que su hermano fue secuestrado en la casa en
que vivía la familia, en calle 525 entre 4 y 5 de Tolosa (La Plata),
a las tres y media de la madrugada.
La mujer recordó que Vicente Carreño fue llevado con la cara cubierta
con un pantalón en un automóvil Ford Falcon, y señaló que las personas
que entraron a su casa no estaban uniformadas. La familia no supo nada
más del destino de Vicente. No obstante, según contó María Elena Carreño,
los familiares del desaparecido fueron llamativamente citados a declarar
a una comisaría del barrio 12 de Octubre, en Quilmes, para que relaten
la desaparición de Vicente, un hecho que ocurrió en La Plata.
Ataque y desaparición
El último familiar de desaparecido que declaró hoy fue Daniel Molina,
hermano de Rubén, desaparecido el 27 de enero de 1977 de su casa de
las calles 11 y 35 de esta ciudad, junto a su pareja Susana Aristegui.
Molina declaró hoy que ese día fue a la casa de su hermano y encontró
la ventana destrozada, ropa tirada, manchas de sangre e impactos de
bala en la pared. Incluso señaló que dos marcas de esos impactos están
en la pared de la casa en la actualidad.
El testigo manifestó que su hermano temía por su vida, ya que era militante
político y a la vez estaba haciendo el servicio militar, prestando funciones
en la Dirección de Hidrografía Naval.
Según una versión que le llegó a la familia, Rubén Molina y su novia
fueron víctimas de un ataque a su casa, que no tuvo respuesta desde
el interior de la vivienda, y en el que estuvo el Director de Investigaciones
de la Policía provincial durante la dictadura, Miguel Etchecolatz.
Antes de finalizar la audiencia en la que declaró Daniel Molina, la
Cámara Federal de La Plata le exhibió al testigo, sorpresivamente, un
certificado de defunción de una persona muerta en las mismas circunstancias
en las que desapareció su hermano, y con las mismas características
físicas de éste.
El Tribunal consiguió la constancia del Registro Provincial de las Personas,
y le hizo saber a Molina que si se supiese algo sobre la ubicación de
los restos de su hermano se lo hará saber de inmediato.
La exhibición del certificado de defunción causó sorpresa, ya que durante
toda la audiencia los jueces de la Cámara no manifestaron que tenían
esa documentación (ni siquiera a las partes), y reabrieron el acto para
decir que el Tribunal poseía el certificado. Algunos familiares de desaparecidos
expresaron su malestar ante esta situación; entendieron que se exponía
al testigo a una reacción emocional que podría haberse realizado en
privado, antes de su declaración, y no en público.
Dos policías desmemoriados
En la audiencia de hoy el Tribunal Federal también tomó declaración
a Jorge Luciano Leder y Rodolfo Abel Lezcano, dos policías que se desempeñaron
durante la última dictadura militar en comisarías de La Plata.
Leder fue policía desde 1973 hasta 1985. En esos doce años trabajó en
la comisaría 5° (1973-74), en el Comando Radioeléctrico (1974-76), en
la comisaría 9° (1976-82), en la 2° de Berisso (1982-85) y, por último,
en la 1° de La Plata, donde se retiró con el cargo de sargento.
Hoy ante la Cámara Leder fue interrogado acerca de los operativos de
detención ilegales que se llevaron a cabo durante la última dictadura.
El ex policía dijo que en el período en el que trabajó en la 9° -años
que comprenden el gobierno de facto-, en esa dependencia no hubo detenidos
ilegales. Asimismo, Leder sostuvo que no recordaba si en esos años era
frecuente ver en la comisaría a "personal no policial", es decir, integrantes
del Ejército o la Marina que intervenía en la represión.
No obstante, el ex policía manifestó que "había comisarías que salían
con el Ejército" a realizar los operativos de secuestro, según pudo
saber a través de comentarios que le hicieron personas que no supo identificar.
Cuando el abogado de la APDH La Plata, Claudio Abalos, le preguntó a
Leder si mientras trabajó como radiooperador le solicitaron "zona liberada",
el policía respondió que no. Abalos repreguntó si sabía lo que significaba
el término. "Sí", contestó con fuerza Leder. Entonces, el abogado le
pidió que explicara lo que significaba "zona liberada". El sargento
se sorprendió y esbozó un "no sé, quiere decir... no sé cómo explicarla".
En segundo término declaró Rodolfo Lezcano, quien trabajó para la Policía
de la Provincia de Buenos Aires desde 1967 hasta 1992, año en que se
retiró con el cargo de suboficial principal.
Lezcano trabajó en la comisaría 5° de La Plata -donde está probado que
funcionó un centro clandestino de detención durante la última dictadura-
desde 1967 a 1977, cuando lo trasladaron a la localidad bonaerense de
Ranchos.
El ex suboficial negó rotundamente haber visto detenidos "esposados
y encapuchados" en la 5° durante los años dictatoriales en los que él
trabajó allí. Más tarde, el Tribunal le repreguntó en ese sentido y
Lezcano respondió con un tibio "no me acuerdo".
Entonces, el camarista Leopoldo Schiffrin le recordó que en audiencias
pasadas otros ex policías, que ya declararon en el Juicio por la Verdad,
reconocieron que en la comisaría 5° hubo detenidos ilegales y le exigió
a Lezcano que colaborara dado su carácter de testigo.
Además, el ex policía tampoco recordó los nombres de sus antiguos compañeros
de trabajo. "¿Usted tiene algún defecto en la memoria?", le preguntó
el juez Carlos Nogueira.
A esa altura de la audiencia los jueces estaban cansados de los olvidos
de Lezcano y cambiaron el tono de las preguntas. De un momento a otro,
el ex policía comenzó a recordar nombres de ex compañeros: El 'negro'
Almeyda, 'la hormiga' Pedraza y el subcomisario Santa Ana, fueron algunos
de los policías que trabajaron junto a Lezcano.
Pero el ex policía llegó al colmo del olvido. El Tribunal le preguntó
si sabía quién fue presidente a partir del 24 de marzo de 1976, fecha
del sangriento golpe de Estado. "Creo que estaba Perón", sostuvo Lezcano.
Las risas del público invadieron la sala de audiencias y el policía,
entonces, comenzó a nombrar la sucesión de presidentes desde Cámpora,
pero cuando terminó de nombrar a la viuda de Perón no pudo seguir. "Evidentemente
usted tiene mala memoria", le dijo el juez Schiffrin. "No me interesa
la política", remató el policía Lezcano.
Jueces y abogados participantes de la audiencia
En la audiencia de hoy estuvieron presentes los jueces Antonio Pacilio
(presidente), Carlos Nogueira y Leopoldo Schiffrin. En tanto, por la
APDH La Plata concurrieron los abogados Claudio Abalos, Alicia Peralta,
Marta Vedio, Jaime Glüzmann, Elizabeth Rivas y Elizabet Torres. Y en
representación de la Asociación Ex Detenidos-desaparecidos asistieron
las abogadas, Flavia Fernández Blose y Mónica González Vivero.