Juan Merino

El Real Betis Balompié ha logrado salvar la categoría en esta temporada 2015/2016, por lo que volverá a competir el próximo año junto a los mejores equipos del fútbol español. Buena parte del mérito de que el Betis no haya descendido en esta campaña lo tiene el actual entrenador, Juan Merino, quien ya el pasado año ayudó al equipo a ascender a la Liga BBVA gracias a las cuatro victorias que obtuvo al frente del banquillo verdiblanco.

Pero los méritos reunidos por Merino no le valdrán para seguir el próximo año en el Betis. El club que dirige Ángel Haro y que cuenta con Miguel Torrecilla como director deportivo ya ha decidido que sea Gustavo Poyet quien tome las riendas verdiblancas. El ex futbolista del Real Zaragoza, club con el que conquistó la Recopa, llega  con una propuesta de fútbol físico, ofensivo e intenso, después de haber entrenado al Sunderland y al AEK de Atenas, entre otros.

Lo cierto es que Juan Merino ha logrado cumplir con creces los objetivos que le fueron encomendados cuando cogió al club en mitad de temporada, que no eran otros que llevar al equipo hasta la permanencia. Los últimos meses de Pepe Mel en el banquillo bético fueron muy poco satisfactorios, ya que el once que saltaba al campo pocas veces competía, llegando a encajar goleadas tan humillantes como el cero a cuatro frente al Eibar o el uno a tres ante el Barcelona.

Nunca más criticaré a Juan Merino, un gran bético y un gran profesional, quien logró consolidar al equipo y combatir la fragilidad defensiva. La permanencia, a pesar de que se logró de forma matemática en la penúltima jornada, ya estaba asegurada desde hacía varios partidos, por lo que se puede decir que el objetivo se ha cumplido con holgura. Sólo las malas actuaciones del equipo ante el eterno rival y las decisiones de retirar a delanteros e incluir a defensas en momentos clave de los encuentros han minado la total credibilidad de Merino como entrenador.