Tucumán, Enero a Diciembre de 1975
por Adel Edgardo Vilas
II Parte. El Ejército
Revolucionario del Pueblo
De Acheral a Catamarca
De los operativos espesificados
más arriba, es conveniente pasar rápidamente revista a dos de ellos, para ver
como actuaba la "Compañía del Monte".
El ataque a Acheral se planifica contando con cinco grupos distintos,
encargados, cada uno de ellos, de copar una posición previamente determinada. El
grupo 1 se encargaría de la comisaría de Acheral; el 2 de la Telefónica; el 3 de
la estación de ferrocarril; el 4 actuaría como contención, mientras el grupo 5
arengaría al pueblo. El objetivo fue fácil de tomar, no habiéndose registrado
víctimas ni del ERP ni de la población. Con posterioridad al hecho, la
"Compañía" se divide y un contingente marcha hacia Santa Lucía procediendo a
erigir en las cercanías el campamento denominado "Niño Perdido".
El 10 de agosto de 1974, la "Compañía del Monte", comandada por sus jefes,
irrumpe en la provincia de Catamarca con la intención de copar el Regimiento de
Infantería Aerotransportada 17, dar muerte a los jefes y oficiales, fusilar a su
comandante y tomar rehenes de entre aquellos. La enérgica actitud del Coronel
Cubas, que, desconociendo órdenes superiores, se lanza a perseguir al oponente,
causándole 17 bajas importantísimas, es el primer triunfo de las armas
argentinas contra la subversión marxista.
El lauro obtenido en la oportunidad cobra mayor relieve por el incumplimiento de
Cubas, al cual no le importó su carrera ni la incomprensible estrategia del
Comando en Jefe -seguidora en un todo de la tesis de Perón: "La subversión es un
problema policial"- a la hora de responder con fuego, y no con discursos o
deseos, al fuego enemigo. La estrepitosa derrota del ERP no alcanzó a consumarse
en razón de la fuga que inició, retirándose hacia Tucumán donde el general
Menendez, comandante de la Vta. Brigada, no pudo cerrarles el paso ni
encontrarlos, despues, cuando realizó una desgraciada incursión en la selva.
Estas dos acciones -satisfactoria la primera, catastrófica la segunda- marcan el
principio y el fin, respectivamente, de una etapa que el ERP juzgó luego como
"apresurada", pues hubo de comprender que si bien copar una localidad indefensa
era tarea fácil, no resultaba lo mismo intentarlo con un regimiento. Es cierto
que en otras partes del país ya lo habían hecho, pero en este caso se
encontraron con uno de los principales jefes de la lucha antisubversiva -el
coronel Cubas, cuyo retiro de las filas activas del arma me sigue resultando
inconcebible- y con una unidad dispuesta a vender cara su derrota.
A partir del revés en Catamarca, el buró político del PRT decide dejar sin
efecto diversas tomas que planeaban y seguir, en cambio, con las distintas
poblaciones a la vera de la ruta 38. Así, en Santa Lucía asesinan a mansalva al
agente de policía Ibarra, que, según decían los miembros del ERP, era el
responsable de la muerte de Ramón Rosa Jimenez.
El número de adherentes a la "Compañía" crece en forma vertiginosa entre julio y
diciembre del 74, porque, además, hacia fines del año, en viajes que realiza a
los campamentos del monte Jorge Carlos Molina lleva la orden de que era
necesario incorporar a mujeres. La "Compañía de Monte", ocupaba, según informaba
"El Combatiente", órgano del ERP, una franja de territorio que se extiende desde
El Siambon hasta las márgenes del Río Colorado, con una longitud de unos 150 Kms.
aproximadamente. Sus integrantes bolivianos, chilenos, uruguayos y hasta algunos
cubanos, descontándose la mayoría de argentinos, hacían en la selva un curso
teórico-práctico comparable al de los mejores guerrilleros del mundo
.