Tucumán, Enero a Diciembre de 1975
por Adel Edgardo Vilas
II Parte. El Ejército
Revolucionario del Pueblo
Organización de frentes y células
La Regional TUCUMAN se hallaba
articulada en torno de sus principales dirigentes y de sus células militares, de
agitación, propaganda y de sus postas sanitarias.
La abundancia de elementos dirigentes así como las posibilidades que tenía en el
reclutamiento de nuevos militantes, como consecuencia de ningún hostigamiento de
propia fuerza en el ámbito urbano, había fortalecido la estructura del ERP,
otorgándole capacidad para ejecutar acciones de gran envergadura en el orden
provincial. Además, la coyuntura político-socio-económica nacional que se vivía
en 1975 con reflejos negativos en lo regional, favorecía su accionar y
compensaba cualquier debilidad estructural y operacional en su objetivo de
captación de masas.
Los objetivos del ERP, tendientes, en su última instancia a la toma del poder,
eran varios, a saber:
1) La confección de un Plan Táctico para operar en el ámbito rural y urbano, sin descartarse la posibilidad de realizar actividades de significación, en un futuro inmediato, en las provincias de Catamarca, Jujuy y Santiago.
2) El desarrollo de un Plan de propaganda que apoyase la actividad de ayuda a los presos subversivos de la Cárcel de Villa Urquiza y tratase de captar el sector gremial y estudiantil aprovechando la situación socio-económica.
Así, pues, el ERP trataba de unir la lucha "democrática" a la "reivindicativa",
incorporando consignas como: "la libertad de los presos", "la derogación del
Estado de Sitio", "la eliminación de terrorismo de las 3 A", "la congelación de
precios", "nuevos aumentos de salarios", "defensa de las fuentes de trabajo",
etc. Ante el constante aumento del costo de la vida y el desabastecimiento,
Santucho planteaba movilizaciones de protesta, comisiones populares de Control
de Precios y asimismo el ejercicio de la violencia, la toma de supermercados,
depósitos, trenes, etc. tanto en acciones de comando como en acciones de masa
para aprovisionarse.
Ante la falta de pagos, suspensiones o despidos que mostrasen la incapacidad de
los patrones para mantener la fuente de trabajo, el ERP instaba a la
expropiación sin pago por el Estado Nacional y la administración obrero-estatal
de la empresa. No era conveniente, según decía, la expropiación por la provincia
ya que su debilidad financiera presentaría problemas insolubles, ni tampoco la
cooperativización porque deja todo en manos de los obreros, ahogando después la
empresa con el manejo del crédito y el boicot patronal.
Resultaba correcta, en cambio, la expropiación por la Nación y administración
obrero-estatal, porque de esa manera el Gobierno Nacional era el responsable
financiero y los obreros controlaban la administración.
Sobre la base de semejante orientación, la Regional está empeñada en el
reclutamiento y captación de militantes en el sur de la Provincia y en la
Capital, particularmente mediante el trabajo de células en la periferia urbana;
en la reorganización de la Regional actualizando sus frentes para alcanzar un
esquema funcional básico, y, finalmente, en la captación de masas con capacidad
de movilización, buscando infiltrar el frente gremial, con centro de gravedad en
el campesinado azucarero y como objetivo específico la FOTIA.
El ERP contaba para ello con una estructura de poder escalonada, donde el
responsable Político Regional formaba a los miembros del Secretariado Regional y
a los Responsables Políticos de las Zonas.
El Responsable Político, a su vez, hacía lo propio con los miembros del
Secretariado Zonal y los Responsables Políticos de los Frentes.
El Responsable Político de los Frentes se encargaba de instruir a los miembros
del Comite de Frentes y a los Responsables Políticos de las Células.
El Responsable de Propaganda Regional formaba a los Responsables de Propaganda
de las Zonas, y el Responsable de Propaganda de las Zonas cumplía idéntica
función con los Responsables de Propaganda de los Frentes y las Células.