Desaparición del Dr. Abdala Auad
Legajo N° 1089
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El Dr. Auad en el mes de febrero de 1977 se
desempeñaba como letrado de los titulares del paquete minoritario del
Nuevo Banco de Santiago del Estero. En aquella época denunció una
cuantiosa estafa realizada en perjuicio de sus patrocinados,
reclamación que se hizo pública mediante sucesivas informaciones por la
prensa, hasta la fecha de su secuestro y desaparición, producida el 18
de marzo de 1977.
Ese día salió de su domicilio con destino al Banco de la Provincia de
Santiago del Estero, pero no llegó a esa institución ya que en la calle
Buenos Aires, a la altura del número 450, fue interceptado por tres
individuos que se movilizaban en un automotor.
Sus familiares presentaron de inmediato recurso de hábeas corpus y
denunciaron el secuestro ante el Juzgado Federal. Solicitaron también
audiencias con altas autoridades gubernamentales, como los generales
Videla y Harguindeguy, así como promovieron la intervención de los
miembros de la Iglesia y de la Embajada de Siria en nuestro país.
Finalmente se dirigieron a diversos organismos defensores de los
Derechos Humanos, y expusieron el hecho ante la Organización de las
Naciones Unidas.
En todos los casos el resultado de las gestiones no condujo a ningún camino positivo.
Con el advenimiento del gobierno constitucional, compareció ante la
«Comisión Provincial de Estudio sobre Violación de los Derechos Humanos
de Santiago del Estero», el Sr. Roberto Manuel Zamudio, quien declara
que el día 3 de junio de 1978 fue secuestrado y conducido a un lugar
clandestino de tormento y alojamiento de detenidos -que en 1984
reconoció, con intervención judicial- , donde fue atado a un elástico
de cama y sobre el cual lo torturaron. En determinado momento, Zamudio
sufrió un ataque grave en el funcionamiento respiratorio, por
desprendimiento de gases de un brasero encendido, circunstancia en la
cual escuchó que uno de los guardianes manifestaba a otro: «Casi te
pasa con él lo que te ocurrió con el Dr. Abdala Auad», lo que lo
persuadió de que este último estuvo alojado en ese mismo sitio durante
su cautiverio.
La denuncia de estos hechos fue radicada ante el Juez del Crimen de Cuarta Nominación de Santiago del Estero.