Caso Gómez-Cerutti-Palma
Legajos N° 224, 543, 749
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Este es un caso de singular relieve que además de haber originado una
presentación ante esta Comisión por los familiares directos, también
dio origen a distintas causas penales que se instruyeron aun en
Tribunales de esta Capital Federal y de la Provincia de Mendoza. Los
antecedentes, en síntesis, son los siguientes:
En la mañana del 10 de enero de 1977 el abogado Conrado Gómez, padre de
cinco criaturas y asesor profesional de la empresa «Cerro Largo S.A.»,
es secuestrado de su estudio jurídico por unos 10 hombres armados que
durante el procedimiento roban dinero, máquinas de oficina y un
autómovil, propiedad de la víctima; al día siguiente desaparece Horacio
Mario Palma, presidente de la citada empresa «Cerro Largo S.A.», el que
es secuestrado en su domicilio particular por un grupo de personas
armadas; al otro día, 12 de enero de 1977, desaparecen Victorio
Cerutti, de 76 años de edad, industrial vitivinícola y principal
accionista de «Cerro Largo S.A. »; y Omar Masero Pincolini, yerno del
anterior. En ambos casos los Secuestradores actuaron con violencia
robando todo cuanto pudieron cargar. El 27 de enero de 1977 en horas de
la madrugada un grupo de personas con ropas de fajina del Ejército que
se desplazaba en camiones, saqueó totalmente el estudio jurídico del
Dr. Conrado Gómez, ubicado en el 1er. Piso de la Avda. Santa Fe a pocos
pasos de la Avda. Callao; al mes siguiente otro grupo armado se
presenta en un stud situado en Paso de los Libres en el que había
varios ejemplares de caballos de carrera propiedad también del
desaparecido Dr. Conrado Gómez. Esos caballos fueron sacados de allí en
abril y mayo de 1977 por personal uniformado del Ejército y con una
orden suscripta por el Coronel Medrano, por entonces Jefe del
Destacamento de Paso de los Libres, los que luego fueron transferidos a
una persona llamada Juan Héctor Ríos, según respuesta que el Jockey
Club de Buenos Aires dio a esta Comisión ante un requerimiento concreto
respecto a la actual titularidad de los mismos. En ese informe consta
que esa titularidad se desplazó a otra persona el 7 de febrero de 1977,
es decir, casi un mes después de la desaparición de su dueño. De igual
manera y cuando habían transcurrido casi 4 meses del secuestro y
desaparición de Victorio Cerutti, todo su patrimonio localizado en
Chacras de Coria en el Departamento Luján de Cuyo, Mendoza, es
adquirido por un tal Federico Williams para la empresa «Will-RI S.A.».
Cuando en abril de 1976 el hijo de Don Victorio Horacio Cerutti,
juntamente con su socio Raúl Magalio venden el paquete accionario de la
Sociedad «Establecimiento Vitivinícola Francisco P. Calise S.A.» a los
Dres. Tamagnini, Echeverri y Mota por un valor de doscientos mil
dólares, se suceden otras alternativas no menos significativas: el 16
de abril, fuerzas del Ejército realizan un procedimiento en la sede de
la sociedad cuyas acciones acababan de transferirse y también en el
domicilio particular de los protagonistas, todos los cuales son
detenidos. Una semana después Echeverri sale en libertad, mientras que
los demás son puestos a disposición del Poder Ejecutivo y recién son
liberados en octubre de 1976, en tanto que Horacio Cerutti sale en
libertad en diciembre de ese año y opta por radicarse en el extranjero.
Como el profesional que había actuado como asesor de esta operación era
el Dr. Juan Carlos Malagarriga, el Sr. Echeverri a quien Tamagnini y
Mota le habían hecho cesión de sus derechos, le conunica que ha
decidido abonar de una sola vez todo el importe de la deuda; el Dr.
Malagarriga le manifiesta a Echeverri que en tal caso tendrá que
consignar judicialmente ese dinero a la orden de los vendedores ya que
en ese momento no estaban en el país. Este pago se hizo en las oficinas
del Banco de la Nación Argentina, casa Central, en la que se
desempeñaba el Dr. Malagarriga. El Sr. Echeverri llegó allí acompañado
por su esposa, un profesional y otras personas que no se dieron a
conocer; finalizada la operación y cuando el Sr. Echeverri se reiraba
de la oficina, un par de acompañantes que se ident ificaron como
Capitán Carlos Alberto Vill anueva y César Hunts, 2do. Comandante de
Gendarmería, procedieron a apropiarse del dinero que se debía
consignar. Con el único argumento de que ese dinero provenía de
actividades subversivas se lo apropiaron y desaparecieron.
De Conrado Gómez, Horacio Palma, Victorio Cerutti y Omar Raúl Masero Pincolini no se tuvo jamás noticia alguna.