570. Los planes trazados para la
ocupación no definieron con claridad el objetivo politico, pero los ex
Comandantes y el Canciller declararon que siempre se pensó en un
objetivo limitado, es decir, "ocupar para negociar". Aceptando como
válido este objetivo, de acuerdo con lo desarrollado en el Capítulo IV,
el gobierno militar tuvo diferentes oportunidades para alcanzar este
propósito.
Estas fueron las siguientes:
a. Resolución 502 del Consejo de Seguridad, cuyo cumplimiento era
obligatorio. Su acatamiento nos habría colocado en la mejor posición
para el éxito de las negociaciones (Capítulo II).
b. La mediación del General Haig, que culminó con la propuesta del 27
de abril y sobre cuyo contenido se expidió esta Comisión en los
párrafos 301 a 401 de este capítulo.
c. La intervención del Presidente del Perú, cuya breve propuesta, en
principio, la Junta aceptó y luego rechazo par decisión que no habria
contado con la aprobación y el conocimiento del t tal de sus
integrantes (párrafos 402 a 426 de este Capitulo).
d. La propuesta británica del 17 de mayo, canalizada a través del señor
Pérez de Cuellar, que ofreció la última oportunidad para una salida que
no significara la confrontación definitiva y a cuyo contenido esta
Comisión se refiere en los párrafos 490 a 495 de este Capítulo.
571. Por los antecedentes recogidos, esta Comisión concluye:
a. Desde que se produce el incidente Georgias (23/31-MAR) hasta la
caída de Puerto Xxxxxxxxx Xxxxxx (29-MAY) la Junta nunca estuvo
dispuesta a negociar, en la verdadera y cabal acepción de lo que
significara fijar condiciones desde una posición alcanzada; que se
creía era una posición de fuerza; y que la otra parte debía aceptar.
b. La facilidad de la ocupación sin resistencia y el júbilo popular
ante la reivindicación que erróneamente se interpretó como un vuelco
masivo de la población en apoyo del gobierno, afectó el discernimiento
objetivo de los responsables, que quedaron atrapados por el tono bélico
de sus declaraciones y discursos.
c. Los éxitos de las operaciones aéreas, aun a costa de las fuertes
pérdidas sufridas y la creencia sostenida de que la defensa terrestre
de las Islas era inexpugnable, los llevó al convencimiento de que los
británicos no podrían soportar este enorme desgaste (Declaraciones del
Doctor Costa Méndez - Informe del General Galtieri al gabinete el 12 de
mayo, página 242 Tomo III).
d. Esta idea perduró hasta los días previos al colapso de Puerto
Argentino. Se esperaba que la posición podría soportar el asedio
británico por 72 horas más, plazo éste en el cual el enemigo se vería
obligado a negociar un alto el fuego (Declaraciones del Almirante Anaya
y Vicealmirante Suárez del Cerro).
e. Por lo menos al iniciarse las operaciones (días previos al 01 de
Mayo), el COMIL, como órgano supremo de la conducción de la guerra,
debió instalase en un lugar fijo durante las 24 horas del día, es
decir, establecer un cuartel general, donde se debía concentrar la
información política y militar, para asegurar su oportuna evaluación y
asegurar la rápida y eficaz emisión de las órdenes. Esto no ocurrió.
Los comandantes tomaron decisiones unilaterales y hubo días en que ni
siquiera se reunieron.
f. Quedaron en evidencia graves fallas en el "proceso de decisión
debidas a la naturaleza colegiada del organismo supremo - que
físicamente estaba disperso - a la interferencia de asesores cercanos
al Presidente y a los compromisos asumidos ante las distintas fuerzas.
No se tomaron decisiones oportunas para aprovechar propuestas
diplomáticas que hubieran revertido una situación militar que no tenía
solución favorable y se tornaba más grave día a dia.
Firmas de los militares actuantes.