301. Ese mismo día, el General Haig
inició su gestión de asistencia y viajó a Londres para entrevistarse
con las autoridades británicas. Al día siguiente, Gran Bretaña
notificó, a través de la Embajada de Suiza en Buenos Aires, el
establecimiento de una zona de exclusión marítima en un círculo de 200
MN de radio, con centro en las Islas Malvinas, a partir del
120400-ABR/82 (Hora de Greenwich) (120000-ABR-82 Hora Argentina)
Anexo V/6).
302. Después de una extensa conversación con la señora Thatcher y el
Canciller Francis Pym, el General Haig viajó a Buenos Aires, adonde
arribó en las últimas horas del día 09 de Abril.
Al día siguiente mantuvo una larga entrevista con el Presidente Galtieri y el Doctor Costa Méndez. (Anexo V/7).
303. Ese día, 10 de Abril, se concentró una gran multitud en Plaza de
Mayo en apoyo de la ocupación de las islas. Después de la entrevista
con Haig, el Presidente Galtieri salió al balcón de la casa de gobierno
e improvisó una alocución en la que afirmó que la "dignidad y el honor
de la Nación no se negocian" y "si quieren venir que vengan, les
presentaremos batalla". Los Comandantes en Jefe de la Fuerza Aérea y de
la Armada, al igual que el Canciller, rehusaron su invitación para
acompañarlo en esa circunstancia (Anexo V/8).
304. Con estas palabras, el Presidente definió un objetivo estratégico
que debía lograrse con la guerra. Se asumía ya un compromiso definitivo
que excedía el alcance de los planes que se trazaron previamente para
la acción militar. No se habían realizado previsiones para enfrentar
una respuesta militar de magnitud y cuando se advirtió la gravedad de
un compromiso que se contraía frente a la nación, se aceleró una
carrera de improvisaciones para reforzar las islas y articular una
estrategia defensiva que antes no se había pensado como una posibilidad
cierta.
1.El territorio correspondiente a Malvinas, Georgias y Sandwich del
Sur, fue retirado de la jurisdicción del Territorio Nacional de Tierra
del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y constituyó una nueva
gobernación.
305. Ya el 08 de Abril, el Canciller informó al COMIL sobre la reunión que había mantenido con el General Haig en Washington.
La idea de Haig se apoyaba en los siguientes puntos: detener la flota
británica, desafectar las tropas, e ir a una administración
transitoria. En esa fecha, el COMIL decidió formar un equipo de Trabajo
para apoyo de la Cancillería, el cual sería integrado por el Brigadier
Mayor Miret, el General Iglesias y el Contraalmirante Moya. (Anexo V/9).
Se acordaron también las premisas iniciales para la negociación y éstas eran:
a. La soberanía no sería negociada.
b. La Resolución 502 constituía un todo y su cumplimiento no se realizaría por etapas.
c. Se resguardarían y garantizarían los intereses de los isleños.
306. Con respecto a la premisa referida al cumplimiento de la
Resolución 502, el COMIL interpretó que "el retiro inmediato de todas
las fuerzas argentinas" debía entenderse como una reducción de esos
efectivos (Página 51 del xxx - Informe de Ex Comandantes en Jefe) y
sobre esa modalidad debía articularse la negociación.
307. El 09 de Abril, el COMIL probó las "Bases para la negociación a ser expuestas ante el Secretario de Estado, señor Haig".
Estas "Bases" eran el resultado de la labor del Equipo de Trabajo
integrado por los funcionarios de la más alta jerarquía de Cancillería
y los Oficiales Superiores desarrollado el 08 de Abril por el COMIL,
quienes habían elaborado un estudio (Anexo V/10) cuya Introducción
finalizaba con la siguiente conclusión:
"La brusca reversión de la situación, las pérdidas significativas que
ella representa para Inglaterra y su honor nacional herido, hacen que
deba considerarse algún tipo de concesiones a otorgar por parte de
Argentina".
308. Lejos de realizar un análisis prudente y objetivo de la situación
generada, el COMIL, el Canciller y el Equipo de Trabajo manifestaron
una actitud soberbia, al parecer sustentada por el convencimiento de
que las cartas de triunfo estaban de su lado.
Esta engañosa posición se fundaba en la sobrevaloración del éxito de
una operación militar inicial que no tuvo resistencia y en la
exaltación patriótica que produjo esta decisión en la población
nacional.
309. Los restantes documentos integrantes del estudio elaborado por el Equipo de Trabajo, fueron los siguientes:
a. GRADACIÓN EN LAS CONCESIONES A OFRECER A GRAN BRETAÑA.
Constaba de una introducción y dos respuestas tentativas a aplicarse
alternativamente, según el criterio que sustentase el General Haig.
b. IDEAS PARA LAS NEGOCIACIONES A REALIZAR CON LA ASISTENCIA DE EE.UU. EN RELACIÓN AL CONFLICTO CON GRAN BRETAÑA.
Establecía los objetivos a mantener, intereses que afectaban a los
actores, análisis del factor tiempo, factores que podían ser
considerados como puntos de negociación en las reuniones, actitud a
asumir en la primera reunión en los diferentes aspectos, ideas para una
flexibilización en cada aspecto.
c. HECHO HISTÓRICO.
Relato cronológico de los hechos históricos.
d. ANTECEDENTES DE NACIONES UNIDAS.
Breves comentarios.
e. RESOLUCIÓN 502.
Análisis de las actitudes frente a los principios enunciados.
f. ARGUMENTOS PARA LAS CONVERSACIONES CON EL GENERAL HAIG.
Se señalaban 23 argumentos a tener en cuenta en las negociaciones.
310. Este trabajo detallado, confeccionado por el Equipo de Trabajo, se
fundamentó en la orientación impartida por el COMIL que, al establecer
las bases para la tarea había sostenido como una de las premisas
iniciales que la soberanía no es negociable" (Ver párrafo 305).
311. El 10-ABR y en medio de este clima se iniciaron las negociaciones.
Los principales interlocutores, por el lado americano, fueron el
General Haig, el Subsecretario Enders y el General Walters y los
funcionarios Funceth, Goldberg, Gompert, Godegon, Rentschler y Service.
Por el lado argentino concurrieron el Doctor Costa Méndez, los
Subsecretarios Ross y Peña y el Equipo de Trabajo nombrado
anteriormente.
312. A las 10.00 horas de este día, el Secretario Haig se reunió en el
Ministerio de Relaciones Exteriores con el Canciller; luego de esta
visita protocolar, ambas delegaciones pasaron a la Casa de Gobierno,
donde después del saludo realizado en el despacho del Presidente, se
reunieron en la Sala de Situación, a las 10.30 hs. Esta primera reunión
contó con la asistencia del Secretario Haig, el General Walters, el
Subsecretario Enders, el Presidente Galtieri, el Canciller Costa
Méndez, los Subsecretarios Ros y Peña, el General Iglesias, el
Contraalmirante Moya y el Brigadier Miret (Anexo V/11).
313. A partir de las 15.00 hs., las delegaciones argentina y
estadounidense continuaron trabajando en la Cancillería. A las 18.00
hs. de ese día se habían previsto presentar los acuerdos elaborados,
para que el Presidente y el Secretario Haig los considerasen en una
reunión similar a la de la mañana; sin embargo, el atraso y las moras
sucesivas, pusieron de manifiesto las dificultades que fueron
apareciendo a lo largo de las negociaciones.
314. A las 21.00 horas, se reinició la reunión conjunta en la
Presidencia la cual el señor Presidente solicitó al Canciller y al
General Haig que expresasen sus respectivos puntos de vista.
En ella se evidenció que la presentación norteamericana no tenía en
cuenta ninguna de las bases propuestas por Argentina en la reunión de
la mañana.
Estas bases consistían en el cese de las hostilidades, el cese de la
aproximación de la Flota Británica y anulación de la resolución de
bloqueo, el desarme progresivo de la isla, y un gobierno argentino, con
participación en escalones inferiores de representantes malvinenses,
bajo el control de un organismo internacional (Anexo V/12).
La proposición norteamericana se basó en la creación de un Consejo
Superior de cinco miembros y del mantenimiento del Comité Ejecutivo y
del Comité Legislativo que existían antes del 02-ABR.
Llegado a este punto, el señor Presidente se retiró a su despacho para
reunirse, posteriormente, con los otros integrantes de la Junta Militar.
315. A las 23.40 horas del día 10 de abril, por lo tanto, se reunieron
los miembros de la Junta Militar. El Presidente Galtieri informó sobre
la propuesta de los EE.UU., a saber: el triunvirato para el interinato
formado por Argentina, Gran Bretaña y los EE.UU.
Este triunvirato podría incrementarse con la presencia de Canadá, Perú
o Uruguay. Por debajo de este triunvirato estarían las mismas
organizaciones y autoridades que xxx antes del 02-ABR.
El señor Presidente agregó que la delegación estadounidense insistía en
el retiro de tropas argentinas y que el Secretario Haig se había
referido al tiempo o duración de la autoridad interina, dato que
debería figurar en un acuerdo secreto o especial.
316. Al término de esta reunión, el Secretario Haig fue invitado a
conversar a solas con el señor Presidente Galtieri, el Dr. Costa Méndez
y el Contraalmirante Moya. Durante esta reunión se señaló al Secretario
de Estado norteamericano la preocupación argentina ante la poca
disposición británica a negociar, ya que todo indicaba que bajo la
amenaza de la flota británica. Se le señaló también al señor Haig, que
Argentina tenía máxima voluntad de negociar, pero que también estaba
dispuesta a defenderse de la agresión.
Con respecto a la presión británica, puesta de manifiesto al crear el
Secretario Haig, Argentina advirtió que el riesgo de un hundimiento
sería siempre adjudicado a Gran Bretaña, pese a que lo podría efectuar
o la URSS o la República Popular China. Lo mismo sucedería con un
hundimiento británico (Anexo V/13, última parte).
317. Con la reiteración de que no se debería obligar al gobierno
argentino a aceptar decisiones que ya había manifestado no poder
adoptar, finalizó la reunión con el Secretario Haig, a las 01.15 horas
del día 11-ABR.
Antes de retirarse, el Secretario Haig expresó al Sr. Canciller Costa
Méndez que enviaría un despacho a Londres informando sobre su regreso a
ésa. A su vez, pidió a Argentina que suspendiera hasta entonces
cualquier medida, aclaración que incluía el llamamiento al TIAR.
318. Mientras el Presidente estaba reunido con el Canciller, el Jefe de
la Casa Militar y el Secretario de Estado Haig en su despacho, las
delegaciones de ambos países se congregaron en la Sala de Situación. En
esta reunión, mientras esperaban que finalizara la conversación
Haig-Galtieri, la delegación norteamericana elaboró un borrador de
posibles acuerdos de base. Periódicamente, solicitaba informaciones a
la delegación argentina reunida en el mismo salón. Los estadounidenses
produjeron así un papel de trabajo (Anexo V/12) que luego el Secretario
Haig intentó utilizar como expresión argentina, no reconociendo así
como posición oficial la que le fuera transmitida en la reunión con el
señor Presidente.
319. El día 11-ABR, a las 09.30 hs., el Secretario Haig partió hacia
Londres. Antes de su partida, el Canciller le hizo entrega de los
PUNTOS BÁSICOS DE IMPOSICIÓN ARGENTINA (Anexo V/13).
Esencialmente, se aclaró la necesidad de dar cumplimiento al punto uno
(gobierno), o el punto dos (soberanía) -cualquiera de ellos para
satisfacer, en forma mínima, al gobierno argentino.
320. Una vez producida la partida del General Haig, se presentó al
Canciller el Embajador Soviético, quien informó que su gobierno opinaba
que este incidente había sido provocado por la vocación colonialista
británica. La URSS se sentía comprometida y apoyaría, en lo que pudiere
a Argentina, sin esperar nada en retribución, ya que ésta era una
actitud de reciprocidad en relación a la posición Argentina ante el
embargo cerealero de 1980.
321. A las 11.00 horas del 11-ABR se reunió el COMIL. Con referencia a
las conversaciones con el Secretario de Estado, el Canciller informó
que el Gral. Haig le había manifestado su creencia de que la presente
situación podría determinar la caída, tanto del gobierno británico como
del Argentino; que él consideraba que la situación política era mejor
en la Argentina, reiterando su grave preocupación por la posible
convocatoria del TIAR, ya que eso causaría graves problemas a su
gobierno.
322. El Canciller destacó el nivel internacional que estaba adquiriendo
la ocupación, a la que calificó como "el acto independiente de política
exterior de una potencia media". Estas actitudes de suficiencia
inconducente, alimentadas por el propio Canciller, fueron cerrando los
caminos de la negociación.
Al término de la reunión ingresó el Comandante del TOAS, quien informó
que en el plazo de días estaría lista la defensa de Malvinas, ya que al
momento la Guarnición era de 2.600 hombres (Anexo V/14).
323. Las Resoluciones adoptadas en el Acta Nro. 11 "M"/82 del día 11 de
abril, establecían que, en el orden de la política internacional, se
debería tener todo listo para efectuar, en el momento oportuno, la
convocatoria del TIAR; que el Estado Mayor Conjunto daría instrucciones
a los agregados militares ante los países donde estaban acreditados
para que ofrecieran razones sobre la actitud adoptada por Argentina y
reclamaron su apoyo; que la posibilidad de enviar una misión a Cuba, se
analizaría en la próxima reunión (Anexo V/15).
324. En la tarde del día 11 de abril, el Presidente del Perú hizo
llegar a Gran Bretaña y Argentina un cablegrama en el que proponía
formalmente "una tregua de 72 horas, mientras se desarrolla el
procedimiento de buenos oficios, aceptado por las partes concernidas,
que está llevando a cabo el Gobierno de los EE.UU..." (Anexo V/16).
Ambos Gobiernos contestaron el día 13 de Abril (Anexo V/17).
325. El día 12 de abril, la República Argentina fijó suposición ante el
Consejo de Seguridad mediante documento S/14968 (Anexo V/18), que
mereció la réplica de Gran Bretaña el 13 de abril, a través del
Documento S/14973 (Anexo V/19).
326. En Londres, mientras tanto, el General Haig mantenía reuniones con la señora Thatcher y el señor Pym.
327. A las 10.00 horas del día 12 de abril se efectuó una reunión del
Gabinete nacional, en la cual el General Galtieri informó respecto de
lo actuado durante los últimos días. Mientras se desarrollaba la
reunión, el General Haig se comunicó desde Londres con el Canciller
para informarle sobre el estancamiento de las conversaciones. El
General Haig hizo mención a los "borradores", preparados en conjunto
por los colaboradores de ambos Cancilleres, a lo que el Dr. Costa
Méndez respondió que carecían de valor, ya que lo único válido eran los
5 puntos entregados al General Haig antes de su partida (Anexo
V/20).
328. En esta reunión, además, quedó aclarada la situación de la
República Argentina que, hasta ese momento, no tenía información veraz
ni concreta sobre cuáles eran los aspectos que Gran Bretaña estaba
dispuesta a negociar. Eso se debió a que la delegación de EE.UU. no
había establecido, en forma precisa, cuál era la posición británica
respecto del conflicto.
329. A las 14.00 horas, el Embajador de EE.UU. transmitió un mensaje del General Haig precisando lo siguiente:
a. Que trabajaba sobre los borradores.
b. Que el progreso era escaso.
c. Que a la noche regresaría Washington.
d. Que Gran Bretaña usaría la fuerza hasta llegar a un acuerdo.
e. Que pedía no tomar decisión hasta recibir respuesta (TIAR).
f. Que cualquier desvío con respecto a las ideas incluidas en el "borrador", significaba el fracaso de la misión.
El Canciller reiteró al Embajador que la única y válida posición
argentina era la contenida en los 5 puntos entregados al General Haig.
330. A las 20.30 horas y en el mismo día, se produjo la segunda llamada telefónica al Canciller (Anexo V/21).
Los conceptos principales que pudieron extraerse de esta conversación,
fueron los referidos a cierta actitud amenazante del General Haig con
respecto a la interrupción de su gestión y a su opinión sobre los
puntos 1 y 2 del borrador de cinco puntos que le fueran entregados el
11 de abril, previo a abordar su avión, (Párrafo 319); "mi criterio
básico es que la realización el párrafo 1 (Gobierno) ó 2 (soberanía) en
el término que ustedes lo presentan, nos privan de toda esperanza de
poder conducir el rol de esta crisis".
331. El 13 de abril, el General Haig viajó de Londres a Washington y
remitió una carta al Canciller Argentino (Anexo V/22) en la que renovó
su aspiración de realizar los esfuerzos necesarios para evitar un
conflicto armado.
332. Mientras tanto, en Buenos Aires, el COMIL analizaba la marcha de
la negociación Haig y la posición argentina con respecto a una posible
convocatoria el TIAR (Anexo V/24).
Para ese mismo día se resolvió preparar un Borrador de Trabajo con las
"Bases de Acuerdo a Desarrollar durante la segunda visita del Gral.
Haig". Con respecto al TIAR, se decidió no solicitar aún su
convocatoria. El representante argentino ante las Naciones Unidas,
Doctor Roca, informó sobre la situación en el mencionado organismo
(Anexo V/26). Lo propio hizo el Dr. Quijano desde la OEA.
333. A las 17.30 horas se produjo una segunda reunión del COMIL.
Los principales aspectos tratados con referencia a las negociaciones diplomáticas, fueron los siguientes:
a. El Canciller informó haber recibido una llamada telefónica del Gral.
Haig desde Londres, en la cual le había transmitido noticias más
tranquilizadoras.
b. Se consideró oportuno, antes de emitir la posición argentina en la
próxima nueva ronda de la gestión Haig, esperar la recepción de las
proposiciones británicas.
c. Se convino en esperar, antes de adoptar posiciones definidas, los
resultados de la interpelación de la señora Thatcher en el Parlamento
británico.
d. Se leyeron los proyectos de las "Bases de Acuerdo" y se decidió su
análisis y redacción definitiva por el Equipo Especial de Trabajo, que
debería exponerlo al día siguiente (Anexo V/23).
e. Se elaboró una ayuda memoria del tema de la descolonización, sobre cuya conveniencia se había hablado con Haig. (Anexo V/24).
334. El 14 de abril, en EE.UU., circularon versiones periodísticas
referidas al apoyo efectivo brindado por este país a Gran Bretaña.
La noticia motivó una llamada telefónica del Gral. Haig al Canciller,
desmintiendo tales manifestaciones y expresando el pesar presidencial
ante los comentarios, y que los hechos serían investigados.
Es necesario destacar que el periodista que hizo estas manifestaciones
fue el señor Bernstein, internacionalmente prestigiado a raíz de sus
denuncias en el "Caso Watergate".
335. En esa misma oportunidad el Gral. Haig y el Canciller
intercambiaron opiniones respecto de la marcha de las negociaciones.
Las conclusiones principales que pudieron extraerse del tenor de esta
conversación fueron:
a. Haig reconoció no contar con ninguna propuesta concreta del lado
británico y aceptó que la misma era imprescindible para la realización
de una negociación seria que condujese a un acuerdo.
El Canciller expresó que la posición argentina estaba lista para ser
enviada, pero que esto sería inútil si el gobierno de Gran Bretaña no
cambiaba su obstinada intención de volver al "Status quo ante bellum"
como requisito previo.
Asimismo manifestó su contrariedad ante las declaraciones formuladas por la señora Thatcher en el Parlamento británico.
b. El Canciller expresó la necesidad de que EE.UU. manifestara claramente que no estaba ayudando a ninguna de las partes.
c. El Secretario de Estado indicó conocer que la flota británica no
estaba avanzando desde la Isla Ascención, y que tampoco tenía
intenciones de avanzar (debe recordarse que la flota partiría desde
Ascensión dos días después de esta conversación).
El Canciller argentino señaló que, existiendo un acuerdo para el uso de
la isla, -argumento que EE.UU. esgrimía como excusa para brindar apoyo
a Gran Bretaña-, dicho acuerdo podía utilizarse para evitar que la
flota británica zarpase hacia el sur.
d. La convocatoria del TIAR quedaba supeditada al movimiento de la flota.
336. El Embajador de los EE.UU. en la OEA, señor Middendorf, mantenía,
mientras tanto, un estrecho contacto con el Doctor Quijano,
manifestando que su máxima preocupación se basaba en una eventual
convocatoria del TIAR, por cuanto, de producirse, significaría la
ruptura de la armonía existente y la obligación de oponerse por parte
de su país.
337. Era notoria la preocupación de EE.UU. ante una convocatoria del
TIAR, debido a la posición difícil en que se vería colocado respecto de
los países latinoamericanos.
También era evidente que el único motivo que llevaría a Argentina a
solicitar la convocatoria sería la zarpada de la flota británica desde
la Isla Ascensión hacia el Sur, actividad que EE.UU. negó casi hasta
último momento y a la cual podía haber invalidado de haberla privado de
recursos.
No obstante, llegado el momento de tomar posición, prefirió no sólo
apartarse de la posición argentina, sino también "olvidar" su
compromiso continental, para atender sus intereses en otras regiones.
338. El Gral. Haig envió una carta al Gral. Galtieri en la que hacía
referencia a las noticias periodísticas circulantes en EE.UU.,
referidas al apoyo brindado a Gran Bretaña, agradecía la buena voluntad
del gobierno argentino ante estos comentarios y alertaba sobre la casi
segura repetición que atribuía a fuentes maliciosas e interesadas en
crear fricciones entre el Norte y el Sur.
También anunciaba su viaje para el día 5 de abril manifestando que
sería portador de nuevas ideas que podrían ser adecuadas, en la medida
que existiera flexibilidad y estadismo en las partes. El párrafo más
importante, tal vez, de esta carta, fue el siguiente:
"Esas ideas involucran condiciones de facto en las Islas que, en
contexto de los objetivos de las negociaciones, asegurarán que las
necesidades esenciales de Argentina serían alcanzadas". (Anexo V/25).
339. Por la noche, se produjo una segunda conversación telefónica entre
el Secretario de Estado y el Dr. Costa Méndez en la que el primero
reiteró su inmediato viaje a Buenos Aries, portando algunas nuevas
ideas que había desarrollado a partir de los últimos contactos
mantenidos con las partes. El Canciller indicó que le había remitido un
ayuda memoria de los aspectos principales referidos a la
descolonización, de manera que el General Haig pudiera tener más tiempo
para estudiarlos antes de su próximo viaje a Buenos Aires.
El aspecto más importante de esta conversación fue el referido a la
partida de la flota británica desde Ascensión. Dada la importancia de
lo tratado, conviene transcribirlo textualmente:
COSTA MÉNDEZ: "Yo entiendo que mientras Ud. viene aquí y por las
próximas 48 horas, más o menos, la flota no continuará avanzando hacia
Malvinas. ¿Estoy en lo cierto?".
HAIG: "No, no, eso no es correcto. Yo no puedo conseguir que Gran
Bretaña cambie el movimiento de su flota hasta que tengamos un
entendimiento, pero dentro del entendimiento hay estipulaciones que se
refieren a ... en las propuestas que yo llevaré".
340. Es decir que, a diferencia de lo expresado menos de doce horas
antes, el Secretario no sólo anuló su comentario de que la flota no
había partido y no tenía intenciones de partir, sino que estableció,
esta vez claramente, que no contaba con medios efectivos para impedir
que Gran Bretaña realizara los movimientos de su flota hasta que se
viera concretado un entendimiento.
Obviamente, al único entendimiento que Gran Bretaña quería llegar hasta
ese momento, era al cumplimiento de la Resolución 502, según su propia
interpretación. Así lo había expresado en sus documentos ante el
Consejo de Seguridad: retirada de todas las fuerzas argentinas y
restauración del gobierno y, por ende, de la soberanía británica en las
islas. Todo esto como requisito previo para considerar la iniciación de
negociaciones.
341. El Secretario Haig reiteró en ese breve párrafo que hemos
transcripto, toda la realidad de la negociación de EE.UU: Gran Bretaña
no detendría sus acciones militares, a menos que Argentina aceptara la
posición -volver al "status quo ante bellum"- con los aspectos
complementarios que EE.UU. le propondría en su nombre.
342. El Agregado Militar Argentino en Washington informó, a las 21.30
horas del día 14 de abril, que en los EE.UU. se vivía una atmósfera
tensa en relación con el conflicto, y que el punto de no retorno lo
constituiría esa eventual zarpada de la flota británica desde la Isla
Ascensión.