216. El día 23-MAR, el Comité Militar
se reunió a partir de las 09.30 hs. en el Edificio Libertad. Estuvieron
presentes, además de los miembros de la Junta Militar, el Jefe del
Estado Mayor Conjunto.
Ulteriormente, arribó el Canciller. El acta correspondiente se adjunta como Anexo IV/5.
217. Durante la reunión se dio el nombre de "Azul" a la futura
operación para la toma de Malvinas y se trató el tema de las islas
Georgias del Sur, así como también algunos aspectos referentes a la
planificación ya iniciada de la alternativa militar. Además, se le
dieron al Canciller las siguientes instrucciones:
"Continuarán las conversaciones y negociaciones con el Embajador Británico con el concepto de prolongarlas en el tiempo".
218. Al considerar el problema producido por los hombres de la Empresa
"Las Georgias el Sur S.A." en Puerto Leith, se tuvieron en cuenta los
siguientes modos de acción:
a. Proteger al personal argentino.
b. Interceptar al HMS "Endurance" para":
1.Evitar que arribara a Puerto Leith y procediera a la evacuación el
personal argentino. 2.Evitar que llegar a Puerto Stanley (luego Puerto
Argentino), con el personal evacuado.
c. Destacar a Puerto Leith el buque A.R.A. "Bahía Paraíso" que se encontraba en esos momentos en las Islas Orcadas del Sur.
219. Ulteriormente, al arribar el Canciller a la reunión, se llegó a la siguiente decisión:
a. Enviar inmediatamente el "Bahía Paraíso" a Pto. Leith, tratando de que llegara antes de cualquier evacuación y la impidiera.
b. Si los trabajadores ya habían sido evacuados por el HMS "Endurance",
no efectuar ninguna acción de interceptación para no dar pie a un
incidente bélico.
220. Al considerarse las intenciones británicas, se concluyó que
existía un evidente intento de exagerar el incidente, por una
considerable presión de los isleños sobre el Parlamento y el gobierno
británico. Por consiguiente, el Comité Militar resolvió:
a. Continuar las conversaciones con el embajador británico, a fin de
evitar una inmedita acción militar del gobierno del Reino Unido.
b. Si el Embajador Williams insistía en un desalojo inmediato, habría
que hacerle notar la gravedad del hecho y las consecuencias que podría
acarrear.
c. Llevar el tema del incidente a las futuras negociaciones sobre las Malvinas.
221. Por su parte, el Canciller fue autorizado a emitir un segundo
comunicado de prensa, donde debía especificar el carácter privado del
contrato de la Empresa "Georgias del Sur S.A.", aclarando, además, que
el señor Davidoff había cumplido con un viaje similar en diciembre de
1981 y que la Embajada británica en Buenos Aires tenía pleno
conocimiento del viaje que, por otra parte, había autorizado.
222. El día 24-MAR se recibió en Buenos Aires una información de
Londres que daba particulares detalles de las discusiones en el
Parlamento, el día anterior. Sorprendió por sus alcances lo expresado
en su discurso por el señor Luce (Ver Anexo IV/6), quien hizo especial
hincapié en los siguientes aspectos:
a. El compromiso del gobierno británico para apoyar o defender a los isleños y SUS TERRITORIOS con toda su capacidad.
b. La imposibilidad de que hubiese algún cambio en las islas sin el
consentimiento de los isleños. SUS DESEOS ERAN PRIMORDIALES. Además, no
se haría nada sin el consentimiento de esa Cámara.
c. La existencia de una FUERZA BRITÁNICA en el área, ADEMÁS DEL "ENDURANCE".
223. El Embajador Williams fue notificado por el Canciller Costa
Méndez, que los trabajadores NO SERÍAN RETIRADOS DE PUERTIO LEITH, NI
SE PERMITIRÍA SU EVACUACIÓN POR LA FUERZA. El Embajador argumentó que
los obreros podían trasladarse a Grytviken para legitimar su presencia,
colocando, eventualmente, un sello que registrara su ingreso a la Isla.
224. En su declaración, el Doctor Costa Méndez expresó textualmente:
"Yo estaba inclinado a eso y prácticamente había aceptado, y tanto
había aceptado, que eso fue a Londres y vino una comunicación de
Carrington diciendo, bueno, si eso se hace la cosa puede andar bien."
Sin embargo, esto no pasó de una intención, ya que el mismo Canciller aclaró:
"¿Pero qué pasó? En una segunda reflexión llegamos a la conclusión de
que eso equivalía a debilitar la posición, es decir, que aceptaríamos
el sello -y ahí nos quedamos empantanados. Si en lugar de ir nosotros,
salir e ir a Grytviken, viniera gente de Grytviken a Leith y ahí se
planteó una de esas cosas, realmente -con perdón de la palabra-
malditas, que se presentan muchas veces en una negociación. Los
ingleses querían que saliéramos. En el fondo, el tema de la tarjeta no
les importaba nada. Lo que los ingleses querían era anunciarlo. Ellos
habían comprometido con el Parlamento la salida de los obreros de
Leith. Entonces, van a Grytviken y vuelven. Entonces, no han salido,
dicen". Esas cosas tan inglesas. "Salieron y ahora sí han entrado con
las cosas firmadas". Es decir, que ellos salvan el escrúpulo; más que
el escrúpulo, la comedia".
225. En su informe, los Comandantes (Capítulo II, pág.55), expresaron
que el Doctor Costa Méndez indicó Williams que los certificados no
requerían ningún sellado y que todo se podría arreglar encuadrando el
ingreso de los obreros dentro del Acuerdo de Comunicaciones de 1971.
226. Informado del tema el Doctor Roca en las Naciones Unidas, se le
pidió que buscara la opinión de los EE.UU. dado que la cuestión se
estaba agravando a cada momento. Al consultar al respecto a la
Embajadora Kirpatrick, ésta respondió que descartaba la posibilidad de
que los ingleses recurrieran al foro de la ONU para resolver el
problema (Anexo IV/7).
227. Ese mismo día, 23-MAR, se recibió de Londres la versión de la
presentación del señor Wiggin, Subsecretario de Estado de Defensa,
durante un debate en el Parlamento, en el cual expresó que: "eta
guarnición (Atlántico Sur) está normalmente apoyada por el HMS
"Endurance" y EN EL FUTURO SERÁ APOYADA POR OTROS BARCOS DE LA ROYAL
NAVY", mencionando, además, el interés estratégico del área y la
posibilidad de la creación de unas OTAS (Organización del Tratado del
Atlántico Sur).
En nuestra Cancillería, en tanto, se recibió una nota de Lord Carrington, expresando:
"Los trabajadores están ilegalmente. Debe quedar perfectamente en claro
que esta situación no ha derivado de nuestra iniciativa.
La han provocado la acción irresponsable de Davidoff y la aparente
incapacidad del gobierno Argentino para tomar las acciones necesarias".
228. Lo que sin embargo impresionó más el día 25-MAR, fue la recepción
de una información con respecto a un texto moción presentado el día 24
DE MARZO en la Cámara de los Comunes. El cable 656 de Londres
retransmitió el mismo texto:
"Título del texto moción: LAS ISLAS FALKLANDS. Se pide:
Que esta Cámara, estando sumamente preocupada por las implicaciones
evidentes como resultado el desembarco de un grupo de personas en las
Georgias del Sur -dependencia de las Islas Malvinas- llevado allí por
un barco de transporte naval argentino, pide al gobierno de su Majestad
que dé todas las seguridades de que SE MANTENDRÁ EN ESTACIÓN EN EL ÁREA
UNA FUERZA DE LA MARINA REAL LO SUFICIENTEMENTE FUERTE COMO PARA
REPELER CUALQUIER INTENTO DEL GOBIERNO ARGENTINO DE ANEXAR ESTA COLONIA
BRITÁNICA A LA FUERZA. Además, pide al gobierno de su majestad que
declare en términos inequívocos que la soberanía de las Islas Malvinas
no será transferida a ningún gobierno extranjero, a menos que así lo
pidan los isleños por medio de un referendo".
229. Los parlamentarios adherentes a este proyecto superaron los 58 en
el primer día de haberse inscripto el tema, lo cual tomó inmediato
estado público en la prensa británica.
230. En Buenos Aires, el señor Davidoff hizo pública la historia de su
contrato, la validez de los documentos y la información que proveyera a
la Embajada británica antes de zarpar (Anexo OV/8).
231. El día 24-MAR se reunió nuevamente el Comité Militar en el
Edificio Libertador, a efectos de analizar nuevamente el incidente
Georgias, resolviéndose: (Anexo IV/9)
"a. El Gobierno no retirará a los ciudadanos argentinos que fueron a trabajar a Georgias."
"b. Desembarcar el Grupo del A.R.A. Bahía Paraíso para proteger al
personal que está en Leith e impedir que sean reembarcados por el
Endurance."
"c. Si el Endurance reembarca al personal argentino y los lleva a
Malvinas, se analizará la situación antes de ordenar la interceptación
con las corbetas."
En ese día, el Embajador británico se entrevistó tres veces con el
Canciller y recibió la información de que LOS TRABAJADORES NO SERÍAN
RETIRADOS de Puerto Leith, y no se permitiría su evacuación por la
fuerza.
El Embajador propuso la alternativa "que se traslade a los obreros a
Grytviken TODOS JUNTOS O POR TANDAS para legitimar su
presencia"(sellados).
El Canciller manifestó que "no era necesario" por el Acuerdo de Comunicaciones de 1971 (Pág.55 del Informe de los Comandantes).
232. En esa misma reunión del 24-MAR y teniendo en cuenta las
informaciones provenientes de Londres, durante las últimas 48 horas, se
resolvió que el día 26-MAR, el Comandante del Teatro de Operaciones
Malvinas expusiese ante el COMIL las fechas más tempranas y aceptables
para considerar la ejecución e la operación "Azul".
(Ver información de los ex Ctes. Cap.II Pág.56). ESTA DETERMINACIÓN SE
CONSTITUYÓ ASÍ EN EL PRIMER INDICIO VISIBLE DE QUE SE ESTABA DECIDIENDO
LA TOMA DE LAS ISLAS MALVINAS EN UNA FECHA ADELANTADA CON RESPECTO A
LAS PREVISIONES REALIZADAS HASTA ESE MOMENTO.
233. El día 25-MAR, Lord Carrington insistía en la exigencia de
trasladar a Grytviken a los obreros para legalizar su situación,
explicando que éste era el último esfuerzo inglés para evitar un
enfrentamiento inevitable. Por medio del Embajador Williams, se le
insistió en los mismos términos mencionados en el párrafo 231 y que no
se podría negociar bajo la presión de un buque de guerra, ni bajo la
amenaza de expulsión de la publicidad exagerada, tanto de fuentes
oficiales como privadas británicas. Finalmente, se le notificó que el
"Bahía Paraíso" se encontraba en la zona para proteger a los obreros en
territorio que Argentina consideraba como suyos (Anexo IV/10).
234. En otro orden de novedades, se recibió la información de que la
Guarnición Malvinas iba a ser reforzada con una dotación de
"marines"que habían sido embarcados en navío RRS "John Biscoe" en
Montevideo, el día 24, y que el navío RRS "Bransfield" había zarpado de
Punta Arenas el día 25, con destino a Puerto Stanley (1).
235. El día 26-MAR a las 19.15 horas, se reunió el Comité Militar en el
Edificio Libertador, a efectos de analizar los acontecimientos
referidos a las Islas Georgias del Sur, considerándose las siguientes
circunstancias no incluidas en el Acta: (Cap.I, pág. 62 del Informe ex
Ctes).
a. La evidente intención del gobierno inglés de reforzar las Islas Malvinas.
b. La arbitrariedad en el manejo del incidente Georgias por parte de Gran Bretaña.
c. El intento de exagerar el conflicto al máximo para justificar un
pedido de CONGELAMIENTO DEFINITIVO DE TODA CONVERSACIÓN SOBRE LA
SOBERANÍA DE LAS ISLAS.
d. La insistencia no cuestionada en el Parlamento británico en el
derecho de autodeterminación de los isleños, junto con el pedido de
establecimiento de una flota y tropas para la defensa de ese territorio
"autónomo" .
e. El envío el "Biscoe" y "Bransfield" y la actitud bélica del "Endurance".
Luego Puerto Argentino.
236. Lo expresado en el párrafo anterior puede ser analizado en la siguiente forma:
a. La evidente intención del gobierno inglés de reforzar las Islas
Malvinas se vió respaldada por el parlamento y la prensa inglesa, donde
recrudecieron los pedidos de reforzar Malvinas y enviar buques de la
flota. Estos pedidos, por otra parte, ya habían aparecido a raíz de la
publicación del Comunicado de RR.EE. del 02-MAR y debían atribuirse,
entre otros, a la insistencia de los representantes de los "Kelpers",
de la FIC (1) y en forma indirecta, de la Royal Navy.
Lo que no resultó tan evidente fue que esos refuerzos se llevaran a
cabo, en la magnitud que luego se hizo, si el conflicto de las Georgias
se hubiera resuelto diplomáticamente, pues no podía olvidarse la
existencia de un plan británico en marcha, que debía cumplirse en breve
plazo, para la reducción de las fuerzas navales de superficie.
b. La supuesta arbitrariedad en el manejo del incidente Georgias por
parte de Gran Bretaña fue una afirmación que nose ajustó TOTALMENTE a
la realidad debido a que ha de reconocerse que también la hubo del lado
argentino.
Si el señor Davidoff, CON CONOCIMIENTO DE LAS AUTORIDADES ARGENTINAS,
efectuó sus gestiones ante la Embajada Británica en Buenos Aires para
el ingreso a las islas Georgias, nuestro país admitió en la oportunidad
que si bien eran éstas territorio que reclamaba como propio, estaban,
de hecho, en poder de Gran Bretaña y ella ejercía su autoridad en
dichas Islas.
Si el Ministerio de RR.EE. entregó a cada uno de los obreros el
"Certificado Provisorio"(Tarjeta Blanca) establecido en la Declaración
Conjunta de 1971, tácitamente, que las Islas estaban en poder de Gran
Bretaña, al procederse en forma similar a lo que se hacía en las Islas
Malvinas. Debe recordarse que dicho certificado se establecía que debía
presentarse cada vez que fuese solicitado.
La inclusión de este punto b. en el análisis en cuestión debe
atribuirse al posible desconocimiento por parte de los miembros de la
Junta Militar de las disposiciones establecidas en la Declaración
Conjunta, situación que puede imputarse a un inadecuado asesoramiento
del Canciller, como aparece en las respectivas declaraciones.
La inclusión de las Islas Georgias del Sur dentro de los alcances del
Certificado Provisorio habría sido conveniente para Argentina, ya que
hubiese incluido a este archipiélago dentro de lo estipulado en el
Acuerdo de Comunicaciones del año 1971, según lo reconoció el Doctor
Costa Méndez en su declaración, lo cual no fue oportunamente advertido
por él. De allí que Gran Bretaña de hecho convalidaba el uso de la
tarjeta blanca para Georgias, la que no figuraba explícitamente en el
Acuerdo a comienzos de 1971.
1.Falkland Islands Company.
c. El intento de exagerar el conflicto al máximo para justificar un
pedido de CONGELAMIENTO DEFINITIVO DE TODA CONVERSACIÓN POR LA
SOBERANÍA DE LAS ISLAS es una apreciación que no surge tan clara de los
hechos, salvo la declaración o proposición de congelar definitivamente
las negociaciones, que se observaba en los debates del Parlamento
Británico. De haber sido así, lo conveniente hubiese sido disminuir la
tensión para descolocar la posición británica de negativa a la
negociación.
d. La insistencia -no cuestionada por el Parlamento Británico- en el
derecho de autodeterminación de los isleños, junto con el pedido de
establecimiento de una flota y tropas para la defensa de ese territorio
"autónomo", eran principios sustentados desde tiempo atrás por sectores
interesados británicos.
e. El envío del "Biscoe" y "Branfields", la actitud bélica del
"Endurance" y la amenaza inicial de retirar de Puerto Leith a los
obreros por medio de esta última nave, fue, sin duda, una actitud
bélica; pero este buque se encontraba demorada en Grytviken desde el
23, por orden de Lord Carrington, a la espera del resultado de la
negociación (Cable 639 del Encargado de Negocios en Londres).
Por otra parte, ese mismo día 23 se envió a Puerto Leith al Bahía
Paraíso conla orden de desembarcar un grupo de I.M. y de proteger a los
obreros.
237. Luego de lo indicado en el párrafo 235, el COMIL (Informe ex Ctes Jefe - Cap. II, pág. 11), llegó a la conclusión que:
"La voluntad de utilizar el incidente Georgias para justificar una
presencia naval británica en el Atlántico Sur, acompañada por una
actitud NO NEGOCIADORA, pone en peligro la propia posición negociadora
argentina".
238. Aparecía aquí la idea de la "Operación Militar" ya prevista, cuya
factibilidad hubiese quedado anulada si Gran Bretaña concretaba una
presencia naval en el Atlántico Sur (por lo menos en el corto plazo, es
decir, durante la gestión de los entonces integrantes de la Junta
Militar). Sin embargo, no se consideró la posibilidad de resolver el
conflicto de las Georgias por vía de la negociación, que impediría a
Gran Bretaña utilizar tal conflicto para justificar dicha presencia
naval.
239. El 26-MAR-82, la Junta Militar consideró formalmente distintos modos de acción como:
a. Continuar las negociaciones con Gran Bretaña.
b. Someter el caso ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
c. Ocupar las Islas (Malvinas).
Luego de un rápido análisis decidió adoptar el modo de acción c., esto es:
OCUPAR LAS ISLAS
Con este fin se consultó a la Comisión de Trabajo, que estableció como
posible fecha más próxima la que mediaba entre el 01 y 03 de Abril.
240. Si bien en el Informe de los ex Comandantes en Jefe no apareció el
asesoramiento del Canciller en la toma de la decisión de "ocupar las
Islas", este asesoramiento existió, por cuanto en su declaración, aquél
manifestó:
"ESTUVE DE ACUERDO con la decisión de la Junta Militar y no manifesté
oposición porque en ese momento NO VEÍA NINGUNA SOLUCIÓN al conflicto
de Georgias por otra vía que NO FUERA LA OCUPACIÓN DE MALVINAS, PARA
NEGOCIAR INMEDIATAMENTE".
241. Este apoyo del Canciller a la decisión de la Junta Militar se basó
en la apreciación efectuada en RR.EE., cuya conclusión determinó que en
ese momento "NO HABÍA UNA OPCIÓN MEJOR".
Las acciones consideradas en dicha apreciación fueron:
a. NEGOCIAR DIRECTAMENTE CON GRAN BRETAÑA: Era muy difícil pues existía
un "ULTIMATUM" británico con el envío del Endurance (ya se han
mencionado las alternativas relacionadas con este hecho en el párrafo
236).
Había muchas negociaciones con Gran Bretaña que no avanzaban.
Además, existía una información del Encargado de Negocios en Londres
sobre "querer alargar las negociaciones" para poder armar la defensa de
las islas y estar mejor preparados para cualquier conflicto.
b. O.N.U.: No era una opción válida. Se necesitaba tiempo para afirmar
nuestra posición y, además, la O.N.U. no intervendría si no había
agresión (Poco después debió recurrirse a esta Organización).
c. O.E.A.: estaba excluida, porque naturalmente Gran Bretaña no iba a admitir la intervención de un Organismo Regional.
d. MEDIACIÓN: Era la opción que más nos interesaba y que luego se
sugirió (30-MAR) al Embajador de los EE.UU. en Argentina, siempre que
el problema a tratar fuese el de todas las Islas. El mediador por
excelencia debía ser EE.UU., puesto que era el único capaz de obligar a
Gran Bretaña a entrar seriamente en negociaciones.
La Cancillería analizó (Anexo IV/11) las características de una posible mediación de EE.UU. y alertó sobre los riesgos.
Además, EE.UU. concurriría a la mediación con un presupuesto básico:
que su gestión no iría más allá de la estabilidad del gobierno de la
señora Thatcher. A partir de allí, ingresaría en el conflicto como
aliado de Gran Bretaña.
Aceptar esta mediación implicaba aceptar un máximo posible: aquellos
que EE.UU. consideraba adecuado antes de dar su apoyo a los británicos.
Si se piensa que esta especulación era de conocimiento de Gran Bretaña,
se comprenderá mejor POR QUE ESTA NO MANIFESTÓ NINGÚN INTERÉS SERIO EN
LAS NEGOCIACIONES.
242. La decisión de ocupar las Islas Malvinas tenía por objeto: (Informe ex Ctes en Jefe, Cap. II, pág. 53)
a. AFIRMAR Y DEFENDER la posición argentina en Georgias.
b. IMPEDIR que Gran Bretaña militarizara las Islas y estableciera un sistema de defensa naval y aéreo en ellas.
c. IMPEDIR el refuerzo e la posición británica en la zona, ya que esto
incidiría en forma negativa sobre los derechos, estrategias, posiciones
y objetivos de Argentina en el Atlántico Sur y en Antártida.
d. ACTIVAR las negociaciones y MEJORAR la posición negociadora Argentina.
243. Esta decisión no resiste un análisis lógico, pues la acción de
"ocupar las Islas" no resultaba APTA por sí sola para cumplir con el
ambicioso propósito enunciado anteriormente.
Si ella hubiera sido la de "Ocupar y Mantener", podría haber sido apta.
Sin embargo, era preciso realizar una Apreciación Estratégica Militar
completa, con un análisis exhaustivo de las capacidades propias del
enemigo, los factores de poder y debilidad, etc., a fin de poder
determinar la FACTIBILIDAD de dicha acción.
244. En la DEMIL 1 se incluyeron estos xxx en forma muy somera, más
bien parecía querer cumplirse con un formulismo doctrinario más que
hacer un análisis de la FACTIBILIDAD y, sobre todo, la ACEPTABILIDAD,
que habría significado mantener la ocupación de las Islas (Este
análisis fue realizado con más detalle en el Capítulo III).
Debe reconocerse que esta DEMIL estuvo elaborada en forma apresurada y fue aprobada el mismo 26-MAR.
245. Lo concreto consistió en que nunca se pensó en una reacción
militar británica de la magnitud que ésta tuvo en definitiva. Los ex
Comandantes en Jefe lo pusieron de manifiesto (Cap.II pág.2) al asentar
el "Concepto de la Operación"que dice:
"La ocupación de las Islas NO TENÍA como propósito INICIAR UNA ESCALADA
BÉLICA, ni dar por terminadas las negociaciones, ya que ésa no era la
medida más aceptable para el logro del objetivo político".
246. A su vez, en el Cap. I, págs. 65/66, han señalado:
"Analizadas las capacidades del enemigo (EMC), factores de fuerza y
debilidades de Gran Bretaña, resultaba evidente que LUEGO DE LA
OCUPACIÓN DEBÍA ENCAMINARSE EL PROCESO HACIA UNA NEGOCIACIÓN".
"MANTENER UNA GUARNICIÓN ESPECIAL REDUCIDA, hasta llegar a un ACUERDO
NEGOCIADO con Gran Bretaña, no hará necesaria UNA GRAN PRESENCIA DE
FUERZAS".
(Esto último contradice el propósito de la ocupación enunciado anteriormente: Consolidar, defender, impedir y activar.)
247. La decisión de "Ocupar las Islas Malvinas" fue tomada porque ya
existía, desde diciembre de 1981, la idea de que para llegar a
negociaciones exitosas con Gran Bretaña iba a ser necesario hacer uso
del poder militar. La decisión se adoptó con rapidez puesto que ya
estaba planeada la ocupación, lo que permitía cumplir la etapa inicial.
Pero nunca se planificó cómo defender las Islas una vez ocupadas.
En definitiva, la decisión, que se mantenía latente, estuvo influida
por aspectos políticos particulares, tal, por ejemplo, la conveniencia
de producir una circunstancia significativa que revitalizara el Proceso
de Reorganización Nacional (sin juzgar éticamente esta consideración)
(1), unida también a la poco manifiesta vocación negociadora de Gran
Bretaña. Esta decisión se conformó, casi definitivamente, el 23-MAR,
cuando la Junta Militar pudo minimizar el hecho Georgias si hubiera
tenido auténtica intención de hacerlo, e hizo eclosión el 26-MAR,
cuando la Comisión de Trabajo estableció (muy posiblemente presionada
por los hechos y por la casi descartada posibilidad, por parte del
COMIL, de una considerable reacción británica), que las fecha más
próxima en que la operación AZUL podía realizarse mediaba,
alternativamente, entre el 01, 02 ó 03 de Abril.
Ese mismo día, en la reunión del COMIL (Acta Nro. 4), se impartieron instrucciones al Canciller (Anexo IV/12):
a. Demorar la contestación al Embajador Británico TODO LO POSIBLE.
b. No ofrecer ninguna propuesta del Gobierno Argentino, en la
contestación, y manejar la situación diplomática para llegar al día
jueves 01, viernes 02 o sábado 03, sin inconvenientes.
Se impartieron también instrucciones a las Fuerzas Operativas.
248. El 28-MAR, el Doctor Costa Méndez entregó al Embajador Williams un
mensaje para Lord Carrington, con la propuesta de negociar la soberanía
argentina sobre los Archipiélagos en disputa, y le manifestó aquél que
esos incidentes ERAN CONSECUENCIA DE LA ACTITUD DE GRAN BRETAÑA.
Mientras tanto, en el parlamento británico existía concordancia -por
parte de todos los sectores- en calificar el incidente de Georgias del
Sur COMO UN INTENTO DELIBERADO DE LA ARGENTINA PARA DESAFIAR LA
SOBERANÍA BRITÁNICA.