Los contactos bilaterales
33. A comienzos del año 1976, habiendo
Gran Bretaña calificado de estériles las conversaciones sobre soberanía
y ante el anuncio de la misión Shackleton, así como del incidente entre
un buque del mismo nombre y el A.R.A. "Almirante Storni", se procedió
al retiro de embajadores y las negociaciones quedaron interrumpidas.
34. En estas condiciones se llegó al gobierno conservador de la señora
Thatcher. Se había producido un enfriamiento total con respecto a las
negociaciones por la cuestión de soberanía en Malvinas. Antes de
entregar el poder, la administración laborista había cerrado,
prácticamente, toda posibilidad de diálogo.
Las Gestiones Ridley - Cavándoli (1)
35. A partir de la llegada al gobierno de la nueva administración (mayo
1979), se comenzaron gestiones para reanudar las negociaciones. Al
respecto, se llevaron a cabo las siguientes tratativas:
a. JUN-79. Viajó a las islas el Subsecretario Ridley manteniendo
reuniones una de ida y otra al regreso con el Comodoro Cavándoli, con
la intención de retomar las negociaciones por Malvinas. Cabe aclarar
que, desde el inicio de la administración conservadora, ésta había
puesto de manifiesto una clara disposición para intensificar las
relaciones bilaterales, especialmente las de carácter económico.
b. SEP-79. Durante la realización de la Asamblea General de las
Naciones Unidas, el Brigadier Pastor (2) y Lord Carrington (3)
acordaron la reposición de Embajadores. En esa oportunidad, el
Brigadier Pastor manifestó a su interlocutor que, si bien sabía que el
tema Malvinas podía no ser prioritario para el Reino Unido, en ese
momento, tenía problemas internacionales que resolver (Rhodesia en
particular).
c. NOV-79. Se invitó a Ridley a una primera reunión exploratoria, la
que no fue aceptada, haciéndose alusión a las razones expuestas
anteriormente.
d. MAR-80. Se programó ya en firme una reunión formal a nivel
Subsecretarios, dentro del marco de las resoluciones de las Naciones
Unidas. Se propuso agenda abierta a efectos de establecer todos los
elementos intervinientes y se aceptó la presencia de un isleño, pero no
como tercero en la disputa, sino formando parte de la delegación
británica.
(1) Subsecretarios de RR.EE. de ambas Carteras de Estado por ese entonces.
(2)Ministro de RR.EE.
(3)Titular del "FOREIGN OFFICE".
e. ABR-80.(28/30). Se desarrolló en Nueva York la ronda de
negociaciones; durante su transcurso, Ridley manifestó su deseo de
tener una conversación privada con el Comodoro Cavándoli. Esta se
acordó de inmediato y, además, se dispuso la concurrencia del Comodoro
Bloomer Reeve y el Embajador Harding (segundo de Ridley en el Foreign
Office). Dicha reunión tuvo lugar el mismo día 28, sin la asistencia de
Harding. Como resultado de ella se obtuvieron las siguientes
conclusiones:
1) Que debía haber una solución, dentro de la cual el tema soberanía argentina era imprescindible.
2) Que toda solución debía tener en cuenta la voluntad de los isleños, según Ridley, y los intereses, según Argentina.
f. Dentro de esas ideas Ridley manifestó:
1) Que la solución global no era fácil para el Reino Unido; que él
personalmente había debido vencer la resistencia de Lord Carrington y
de la primer Ministro Thatcher para concurrir a estas reuniones.
2) Que pensaba que una solución podía ser al estilo Hong Kong, con las
lógicas salvaguardas, y que las fechas debían ser cuidadosamente
elegidas para dar seguridad a los isleños. Sin embargo, declaró que no
estaba autorizado para expresar estas ideas, las cuales debía presentar
entonces a su gobierno.
3) Que en alrededor de seis semanas sabría si se lo autorizaba a proseguir por ese camino.
4) Que tenían un gran enemigo en la FIC (1), pero que él lo arreglaría
si la parte argentina cooperaba, ejerciendo presión sobre ella. (Este
concepto lo repitió tres veces).
5) Que era imprescindible mantener el tema en absoluto secreto, ya que
un trascendido podía malograrlo todo. Se le manifestó que todo era
negociable si mediaba un acuerdo de principio sobre el tema soberanía
argentina y que la idea sería cuidadosamente evaluada.
6) Se comprometió a estudiar de "buena fe" una solución aceptable políticamente para el Reino Unido y los isleños.
36. Una posterior conversación con el Embajador Harding permitió
apreciar que éste desconocía el tema y compartía la necesidad de
solucionar la disputa, incluyendo el tema soberanía.
1.Falkland Island Company.
37. JUL.1980, Ridley propuso una reunión absolutamente confidencial
para el mes de septiembre, por cuanto ya tenía instrucciones de su
gobierno. El concurriría con el Embajador Harding, y el Comodoro
Cavándoli con el Comodoro Bloomer Reeve (1).
38. SEP.1980 (Días 10 y 11). Se llevó a cabo una reunión en Coppet
(Suiza), en el hotel donde se alojaba Ridley, de acuerdo con lo
previsto.
Ridley manifestó a su inicio:
a. Que la reserva absoluta era base primordial.
b. Que estaban autorizados por el gabinete para reunirse, pero todas
las resoluciones debían ser consideradas "ad referéndum" de dicho
gabinete.
c. Que lo que se tratara podía constituir una base para el acuerdo que se expondría
al gabinete y con autorización, concurrirían a Malvinas para preparar a
la población a que aceptara la proposición, sin que se hiciera
referencia a las reuniones confidenciales que habían tenido lugar.
d. Que el Reino Unido estaba preocupado por la economía de las islas y
aceptaba que no era posible encarar ningún proyecto sin contar con la
participación argentina.
39. Después de dos días completos de intensas reuniones, se llegaron a acordar los siguientes puntos:
a. Habría transferencia de soberanía a Argentina por las islas y el mar
que las rodeaba. Respecto de Georgias y Sandwich del Sur, si bien el
Reino Unido no aceptaba los títulos argentinos (era exclusivamente
desde el punto de vista legal) y ellos podrían ser incluido dentro de
un acuerdo para explotar en conjunto.
b. La titularidad de la soberanía sobre las islas y su zona marítima
sería transferida a Argentina a partir de la fecha en que se firmara el
acuerdo.
c. A fin de garantizar a los isleños y sus descendientes el gozo
ininterrumpido de su forma de vida bajo las instituciones británicas,
sus leyes y prácticas, se realizaría una administración británica
combinada, que sería simultáneamente asegurada mediante un arriendo al
Reino Unido por un período de 99 años (última postura del Reino Unido),
graduable por generaciones (postura argentina). Los habitantes serían
súbditos británicos a la firma del acuerdo, tal como se dijera
anteriormente.
Sus hijos, de doble nacionalidad obligatoria, y los nietos de los
actuales, argentinos, con lo que se disminuía el tiempo y se quitaba
una fecha fija.
(1) Jefe de Gabinete del Canciller.
d. Los términos del acuerdo estarían sujetos a reajustes cada 10 años.
e. El gobierno argentino sería representado por un Comisionado General, Alto Comisionado, o similar.
f. El gobierno británico sería ejercido por un Gobernador y un consejero elegido localmente.
g. Existiría un consejo conjunto para entender en los proyectos económicos de las islas y sus zonas marítimas.
h. Las banderas argentinas y británicas flamearían lado a lado en los edificios públicos de las islas.
40. En temas de detalle:
a. Argentina se haría cargo de la Superintendencia de Obras Públicas,
el servicio médico, la administración del aeropuerto, el servicio
FIGAS, etc.
b. El Reino Unido retiraría los Royal Marines y desmantelaría la FIC.
41. Asimismo, se acordaron los siguientes pasos:
a. Informar a los respectivos gobiernos.
b. Clarificar en forma directa las dudas (Ridley-Cavándoli).
c. Informar sólo lo necesario a los Embajadores (el acuerdo en proyecto), para evitar toda posibilidad de pérdida de reserva.
d. Efectuar en Naciones Unidas una reunión de Cancilleres.
e. Efectuar una nueva reunión, todavía secreta, para reajustar todo, si ello fuera necesario.
f. Llevar a cabo una negociación final en los organismos
internacionales, donde no se haría mención de las reuniones
confidenciales. Cada parte negociaría como desease una postura de
"máxima", hasta llegar, "duramente", a lo pactado.
g. Con la autorización correspondiente, Ridley iría a las islas para comenzar a convencer a los isleños.
42. El 25-SEP-80, se transfirió el resumen de la reunión entre ambos
cancilleres, según informe de la Cancillería Argentina: (Anexo II/10).
a. El Canciller manifestó que "es esencial acelerar las negociaciones
sobre las Islas Malvinas a fin de alcanzar cuanto antes un acuerdo que
ponga término definitivamente a la disputa".
b. En esa línea de pensamiento, expresó la satisfacción del gobierno
argentino por el espíritu y buena voluntad del actual gobierno
británico y del propio Lord Carrington, tendiente a hacer verdaderos
progresos en esa materia. Las negociaciones de Nueva York y Ginebra
fueron pasos sumamente positivos.
La hábil fórmula elaborada a raíz de las conversaciones de Ginebra
entre el Ministro Ridley y el Comodoro Cavándoli contenía dos elementos
básicos: reconocimiento y transferencia de la soberanía efectiva a la
Argentina por un lado y el subsiguiente arriendo al Reino Unido por el
otro QUE PERMITÍAN VISLUMBRAR, POR PRIMERA VEZ, UNA POSIBILIDAD SERIA Y
CONCRETA DE HALLAR UNA SOLUCIÓN. Sin embargo, cabe destacar que para
Argentina, el plazo previsto de duración del arriendo resultaba
excesivo. Ese aspecto, como también otros detalles que sería preciso
aclarar y trabajar, podrían ser motivo de una nueva reunión entre los
señores Ridley y Cavándoli.
c. Lord Carrrington agradeció esas manifestaciones y coincidió en que
las conversaciones habían sido muy constructivas, agregando que:
ELLO NO OBSTANTE, CON TODA FRANQUEZA Y PARA EVITAR CUALQUIER MAL
ENTENDIDO, CREÍA NECESARIO DECIR QUE ÉL DEBÍA AUN EXPONER A SUS COLEGAS
DEL GABINETE BRITÁNICO LO TRATADO EN GINEBRA, PARA OBTENER LA
CONFORMIDAD DE SEGUIR ADELANTE CON LA NEGOCIACIÓN. ADEMÁS, DESEABA
CLARIFICAR, UNA VEZ MÁS, QUE PARA EL GOBIERNO BRITÁNICO ERA
INDISPENSABLE CONSEGUIR LA APROBACIÓN DE LOS ISLEÑOS SOBRE LO QUE SE
ACORDARÍA. ESTO PODÍA CREAR DIFICULTADES Y DESDE YA ÉL QUERÍA SEÑALARLO
CON TODA HONESTIDAD.
El señor Ridley consideró que, aunque difícil, no sería imposible
lograr la conformidad de los isleños. Basaba su confianza en el hecho
de que el arriendo implicaba introducir los plazos ciertos que ellos
querían para encarar el futuro.
d. Al referirse a este factor, Lord Carrington dijo que los isleños
tenían conocimiento de la posibilidad del arriendo (leaseback) y
parecían aceptarlo. Terció en ese momento el secretario Mr. Lyne, para
acotar que sólo habían contemplado en términos muy generales esa
posibilidad, pero que ignoraban por completo lo tratado en Ginebra.
e. Lord Carrington retomó la palabra para añadir que, así como el
factor tiempo presentaba un problema para el lado argentino, había que
estar conscientes de que podrían surgir otras dificultades. Pero, dijo
enseguida, que tenían la mejor voluntad de hacer esfuerzos para
resolverlas.
Manifestó que había advertido en la intervención del Canciller Pastor,
en la Asamblea General, una referencia a la buena disposición argentina
de velar por los intereses de los isleños y que esto era algo muy
positivo.
f. El Ministro expresó que, desde luego, comprendía muy bien que
surgirían inconvenientes para ambas partes, pero reiteró su
convencimiento de que, mediante esfuerzos recíprocos, podía hallarse
una solución que fuera aceptable para los gobiernos argentino y
británico y que al mismo tiempo diera satisfacción a las inquietudes de
los malvinenses.
Con énfasis agregó que la Argentina tenía el propósito de tomar todos
los recaudos del caso para asegurar y garantizar el bienestar de los
isleños. Y no ya dentro del marco limitado de las islas, sino del mucho
más amplio y promisorio de todo el país. Por ejemplo, había en la
Argentina tierras muy ricas que podrían ser puestas a disposición de
los jóvenes malvinenses que quisiesen mejorar su situación económica.
Estas y otras cuestiones debían ser estudiadas con más detalles y en profundidad.
g. El Brigadier Pastor preguntó entonces a Lord Carrington cuáles eran,
a su juicio, los próximos pasos a dar. ESTE REPONDIÓ QUE A SU REGRESO A
LONDRES DEBERÍA INFORMAR A LOS MINISTROS SOBRE TODO LO RELATIVO A LA
REUNIÓN DE GINEBRA.
h. Hasta entonces, en razón de su desplazamiento a Nueva York y otros asuntos urgentes, no había tenido oportunidad de hacerlo.
Luego, obtenida la conformidad el gabinete, el señor Ridley tendría que
ir a las islas para conocer la reacción de los isleños, y más tarde,
podría tener lugar otra reunión con el Comodoro Cavándoli.
i. En este punto, los dos Ministros reiteraron la más absoluta
necesidad de que todas esas tratativas y movimientos fueran mantenidos
dentro de un marco de total hermetismo y reserva, ya que cualquier
filtración prematura podría poner en peligro el exitoso desenlace de la
negociación.
43. El 21-NOV-80, Ridley viajó a las islas dentro del esquema previsto.
Se reunió con el Comodoro Cavándoli en Buenos Aires y manifestó: (Anexo
II/11)
a. Que presentaría el tema a los habitantes de las islas dentro de los
entendimientos que habían tenido, y que lo expondría ante los
componentes del Consejo Legislativo que estaban en contacto directo con
los habitantes.
b. QUE NO HABÍA SIDO UNA TAREA FÁCIL CONSEGUIR LA AUTORIZACIÓN DEL GABINETE.
c. QUE LA PRIMER MINISTRO SE HABíA MOSTRADO RENUENTE AL PROYECTO, PERO QUE FINALMENTE LO HABÍA APROBADO.
d. Que no se sabía qué aceptación tendría en Malvinas, pero que un
rechazo no debía producir desánimo, sino la implicancia de nuevas
insistencias.
e. QUE ESTIMABA QUE DEBÍA PRODUCIRSE ALGUNA PRESIÓN DE ARGENTINA SOBRE
ÉL PARA PODER PRESENTARSE BAJO ESA CONDICIONES EN MALVINAS.
Se acordó que, al regreso de Malvinas, Ridley no tomaría contacto con
el Comodoro Cavándoli, a efectos de no dar la impresión de estar
rindiendo cuentas, pero lo actualizaría de lo que sucediera en las
islas a través del Embajador Williams.
44. Por la parte argentina se decidió dar a conocer un comunicado de
prensa, fijando nuestra posición con respecto al viaje de Ridley.
45. En DIC-1980, a su regreso de Malvinas, Ridley envió a Cavándoli la siguiente nota:
"MENSAJE DEL SR. NICHOLAS RIDLEY PARA EL SUB-SECRETARIO DE ASUNTOS EXTERIORES, COMODORO CAVÁNDOLI:" (Anexo II/12)
Me dio mucho gusto verle a Ud. el xxx de Noviembre, aunque nuestra
reunión tuvo que ser algo breve. En esa ocasión me comprometí a
informarle sobre mi visita a las islas.
Ud. habrá visto ya los informes de la prensa sobre mi viaje, Y ESPERO
QUE LA REACCIÓN A ÉL EN ARGENTINA NO LE ESTÉ CAUSANDO DEMASIADOS
PROBLEMAS. Pero después de que llegara a las islas, se me hizo evidente
que la cuestión tenía que tratarse plenamente y en público. Todavía no
puedo predecir cuáles vayan a ser los resultados de mi viaje. ENCONTRÉ
UN RECONOCIMIENTO GENERAL DE LA NECESIDAD DE RESOLVER LA DISPUTA, PERO,
COMO UD. SABE, LA CUESTION INCITA EMOCIONES, Y AUN UNA CIERTA
DESCONFIANZA, TANTO AQUÍ COMO EN LAS ISLAS, Y UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA
EXIGIRÁ TIEMPO Y PACIENCIA. Comprendo que esto significa que no se
pueden fijar plazos definitivos. POR NUESTRA PARTE, COMO CREO QUE UD.
ESTÁ CONSCIENTE, NO PODEMOS SEGUIR MÁS HASTA QUE TENGAMOS EL ACUERDO DE
LOS ISLEÑOS. ESPERO QUE ESTA INCERTIDUMBRE NO LE VAYA A COMPLICAR LA
SITUACIÓN Y ESTOY MUY AGRADECIDO POR EL CUIDADO Y DISCRECIÓN QUE
USTEDES HAN DEMOSTRADO EN TRATAR LA CUESTIÓN. (1)
Si Ud. tiene alguna pregunta más detallada, le podrá dar una respuesta
Anthony Williams y, por mi parte, pondré al Embajador Ortiz de Rosas al
tanto de la cuestión. Permítame enviarle a usted y a su familia mis
mejores deseos para una feliz Navidad y próspero año nuevo.
NICHOLAS RIDLEY".
46. El 02-DIC-80 Ridley explica la posición del Ministerio de Asuntos
Exteriores en una reunión de la Cámara de los Comunes. En ella es
ridiculizado, (Anexo II/13), como consecuencia de la visita que
efectuara a Malvinas, por la posición de los isleños. Dadas las
opiniones vertidas en la Cámara de los Comunes, va tomando peso LA
POSTURA BRITÁNICA DE "CONGELAMIENTO DE TODO TIPO DE CONVERSACIONES POR
EL TÉRMINO DE DIEZ AÑOS".
47. El extracto del informe oficial de la Cámara de los Comunes del
02-DIC-80, documento que se incluye como Anexo del Informe Franks,
reflejaba la poca disposición británica y el tratamiento del problema
de fondo, apoyándose en justificativos emocionales, poco profundos y
carentes de veracidad.
El propio Gabinete manifestó, en relación a este debate: (Informe Franks, párrafo 82)
1.Cabe señalar que esta nota es enviada por Ridley con posterioridad a
su exposición ante la Cámara de los Comunes, en la que había sido
enérgicamente combatido (Ver Anexo II/13).
"El Gabinete advirtió que esta cuestión tenía un alto contenido emotivo
para los parlamentarios y la opinión pública británica y que se había
exagerado la hostilidad de los isleños a la solución planteada por el
Sr. Ridley; sería trágico que las Islas se perdieran la oportunidad de
escapar a la ruina económica por la actitud de sus defensores en
Wetminster".
48. En Enero de 1981, se tramitó una nueva ronda de negociaciones. Es aceptada por la parte británica para febrero de 1981.
49. El 17-FEB-81, el Embajador del Reino Unido tuvo una entrevista con
el Comodoro Bloomer Reeve con el objeto de anticiparle cuál sería la
posición británica en la próxima ronda de negociaciones en Nueva York Y
LA NECESIDAD DE QUE LOS REPRESENTANTES ISLEÑOS SE RETIRARAN DE ELLA
PREOCUPADOS POR LOS ACONTECIMIENTOS Y SU FUTURO.
50. El 21-FEB-81, el Embajador Ortiz de Rozas informó telefónicamente
acerca de una reunión con Ridley, coincidente, en gran medida, con lo
expuesto por el Embajador Williams al Comodoro Bloomer Reeve. Ridley
deseaba una entrevista confidencial previa a las reuniones con el
Comodoro Cavándoli. Resulta importante saber qué dijeron los ingleses.
51. El 23-FEB-81, en virtud de lo acordado a través del Embajador Ortiz
de Rozas, se llevó a cabo una reunión confidencial con el señor Ridley
en la residencia del Embajador Británico ante Naciones Unidas, previa a
la ronda de negociaciones. Asistieron el Sr. Ridley, el secretario
privado Sr. Temple, el Comodoro Cavándoli y el Comodoro Bloomer Reeve.
Ridley manifestó:
a. Que los isleños tenían una absoluta falta de información acerca de la postura argentina y su urgencia en solucionar el tema.
b. Anticipó cuál sería el tratamiento que daría al asunto en cuestión y
solicitó colaboración al Comodoro Cavándoli para que los representantes
isleños captaran acabadamente la posición argentina y la urgencia
existente en encontrar una solución.
52. El Comodoro Cavándoli tomó nota de lo expuesto y anticipó:
a. Que la posición argentina sería de rechazo a la propuesta de congelamiento por diez años.
b. Que Argentina había llegado al límite de su paciencia.
c. Que estaban decididos a quitar toda la cooperación existente y
retirarse de las negociaciones si no se trataba seriamente el tema de
la soberanía.
53. Ridley manifestó estar de acuerdo, y que el mayor rigor mostrado por Argentina redundaría en beneficio del objetivo final.
54. Bajo estas condiciones, se coordinó al detalle el desarrollo de la
nueva ronda de negociaciones, incluso teniendo en cuenta que, al estar
integrada la delegación británica por dos miembros del consejo de las
islas, la transferencia de información sería fidedigna.