Unidad
Penitenciaria N° 1

(Córdoba)
Ubicación:
Colombres 1300, Córdoba, provincia de
Córdoba.
Comentarios:
Ubicada en el Area 311 de la Subzona 31, operó como CCD durante 1976/1977.
Los
traslados de detenidos entre diferentes centros, alcanzaron a personas,
"legalizadas" que se encontraban alojadas en las unidades
penitenciarias de El Buen Pastor, Cárcel de Encausados y Unidad
Penitenciaria Provincial Nº 1, quienes fueron sacadas en diversas
oportunidades para ser llevadas a los C.C.D. De dicha actividad se han
obtenido fichas, donde constan los lugares de procedencia y destino.
La UP 1 reviste particular importancia dentro del esquema de la
represión clandestina en Córdoba, ya que fue virtualmente ocupada por
fuerzas del Ejército a partir del 2 de abril de 1976 y hasta el mes de
noviembre del mismo año.
Los testimonios recogidos permiten presumir que las personas detenidas
se encontraban sujetas a una total incertidumbre sobre su destino:
"Estuve
con Gustavo De Breuil y Jorge Oscar García en la misma celda. Como se
sabe, ambos fueron muertos por fuerzas militares, quienes argumentaron
en la información entregada a la prensa que se trató de un 'intento de
fuga'. Ese asesinato fue presenciado por Jorge De Breuil, ya que lo
obligaron a asistir a la ejecución del grupo donde se encontraba su
hermano, diciéndole que nos contara luego cómo había sido, ya que nos
iba a pasar lo mismo a todos. Asimismo, delante de todos nosotros fue
ejecutado el detenido Bauduco, el 5 de julio de 1976. Un suboficial del
Ejército lo golpeó en la cabeza, y como no podía levantarse lo amenazó
con matarlo. Extrajo una pistola, la montó y le disparó en la cabeza.
El 14 de julio de ese año, pude ver desde la ventana de la celda cuando
era estaqueado en el patio el detenido René Moukarzel, a quien se le
arrojaba agua fría y se le propinaban golpes. Murió durante la
madrugada. El Teniente Alsina tuvo activa participación en este hecho.
Hasta diciembre de 1976 se registraron 28 presos políticos muertos en
distintas circunstancias, debido al régimen imperante en ese penal"
(José María Niztschman, Legajo N° 7597).
En algunas oportunidades se recurrió a la práctica de mantener como rehenes a detenidos:
"En
junio de 1977 fui trasladado como rehén desde la Unidad 9 de La Plata a
Córdoba, junto con otras 23 personas. Nos llevaron a La Perla, donde un
oficial nos comunicó un mensaje personal del Gral. Menéndez. Este
oficial nos señaló que 'La Hiena' -así gustaba ser llamado Menéndez-
había decidido que si durante el viaje que el presidente Videla haría
al norte sucedía algún atentado terrorista, seríamos nosotros quienes
pagaríamos culpas ajenas. La lista era curiosa: si moría un soldado,
alguien del público o algún trabajador, entonces moríamos cuatro de
nosotros; si la víctima en cambio era un suboficial, la equivalencia
aumentaba, y así a medida que la escala ascendía, llegábamos como es
lógico a la figura de Videla. En ese caso, sin vacilar seríamos pasados
todos por las armas". (Jorge Bonardel, Legajo N° 5782).
"A
fines de febrero de 1978, trajeron a quince de los rehenes que hablan
estado anteriormente en La Perla. Los trasladaron desde el penal de
Rawson, diciéndoles que si sucedía algo durante el mundial de fútbol,
serían asesinados. En abril de ese año cuando por primera vez la Cruz
Roja Internacional pudo entrar al III Cuerpo a visitar a los presos
políticos, se produjeron cuatro hechos.
Primero, los quince rehenes nombrados, más otros detenidos que no
estaban a disposición del PEN, fueron ocultados en otro pabellón".
"En segundo lugar, algunos 'colaboradores' de La Perla que estaban bajo
el régimen de libertad vigilada, fueron llevados a La Ribera para ser
entrevistados por el organismo internacional, lo cual constituyó una
farsa".
"Tercero, otros detenidos-desaparecidos como Porta y Carlos Massera
-quien después me lo cuenta- fueron sacados de ese campo para evitar
que los vieran los visitantes".
"Por último, trece de los detenidos legales de la UP 1, entre los que
me encontraba, fuimos también llevados, a La Ribera por unas horas, y
allí el Capitán Barrero amenazó con matarnos a todos si decíamos algo
durante la visita al penal por parte de la Cruz Roja." (Guillermo
Puerta, Legajo N° 4834)