Penitenciaría

(Jujuy)
Ubicación:
Villa Gorriti, S.S. de Jujuy, provincia de
Jujuy.
Comentarios:
Ubicado en el Area 323 de la Subzona 32, operó como CCD durante 1976/1977.
Ernesto Reynaldo Saman (Legajo Nº 4841), quien fuera detenido el 24 de junio de 1976
en la empresa Ledesma S.A., declara:
"El
día 4 de agosto es introducido en un furgón con varias personas,
trasladado al Departamento Central de Policía, donde se lo alimenta
frugalmente y se lo libera de sus ataduras y de la venda de los ojos.
Es introducido en otro furgón en compañía de otras 22 personas y
trasladado al Instituto Penal de Villa Gorriti, donde se le da
conocimiento a su familia y comienza a recibir noticias de la misma y
comida."
"Mi
familia era citada con frecuencia al R.I.M. 20 y recibida en algunas
oportunidades por el Coronel Bulacios quien, en una de las entrevistas,
le expresó a su esposa' ... que el mismo ya había confesado y firmado
su confesión como guerrillero y le muestra un papel con la firma del
declarante. Le dice además que también ella debía estar presa, y que su
hijo -que en aquel momento contaba con 6 meses de edad- también debía
morir como debía morir la guerrilla ......"
"...recuerdo
que durante mi permanencia en la Penitenciaría (Penal de Villa Gorriti
- Jujuy), el Obispo de Jujuy, Monseñor Medina, ofreció una misa y en el
sermón nos expresó que conocía lo que estaba pasando,' pero que todo
eso ocurría en bien de la Patria y que los militares estaban obrando
bien y que debíamos comunicar todo lo que sabíamos para lo cual él se
ofrecía a recibir confesiones..."
"...lo
encontré (a Pedro Eduardo Torres) los primeros días de junio de 1976 en
la cárcel (Penal de Villa Gorriti - Jujuy) donde pude hablar con él; me
manifestó que le habían dicho que iban a matarlo... Monseñor Medina,
quien visitaba frecuentemente la cárcel me habló sobre ese
'traslado'.(Testimonio de Ernesto Reynaldo Saman, Legajo N° 4841)."
También menciona los buenos oficios en favor de los detenidos de parte del padre Labarca.
Monseñor Miguel Medina es nombrado también, entre otras personas, por
Emma Elena Giménez de Giribaldi (Legajo N° 2459) y Gustavo Rafael
Larratorres (Legajo N° 4859).
"...cuando
ingresé en la cárcel de Villa Gorriti estaba sola en una celda,
incomunicada, cuando vino a verme Monseñor Medina, quien me dijo que yo
tenía que decir todo lo que sabía; le contesté que no sabía qué era lo
que tenía que decirle; y que lo único que yo quería era saber dónde
estaban mis hijos, a lo que Medina respondió que en algo habrán estado
para que yo no supiera dónde estaban; me insistió en que debía hablar y
decir todo, y entonces iba a saber dónde estaban mis hijos" (Testimonio
de Eulogia Cordero de Garnica).