CCD
en la Provincia de Córdoba

En
la Provincia de Córdoba los de principal actividad ilegal fueron los
denominados: "La Ribera", "La Perla", "La Perla Chica", "Hidráulica"
y la División de informaciones de la policía provincial. Conectados
con estos centros funcionaron la Comisaría de Unquillo, la Subcomisaría
de Salsipuedes y el Destacamento Caminero de la localidad de Pilar.
Constituyeron un verdadero sistema que se completaba con la Unidad
Penitenciaria N° 1 de Córdoba, destinada a albergar en condiciones
infrahumanas a detenidos legalizados que -después de pasar por algunos
de los campos- eran sometidos a Tribunales Militares o puestos a disposición
del PEN.
La custodia de los campos bajo dependencia militar y de la UP 1 estuvo
a cargo de Gendarmería Nacional, a través del Destacamento Móvil N°
3 con asiento en la ciudad de Jesús María.
La
Ribera
La Prisión Militar de Encausados "Campo de la Ribera", se transformó
en C.C.D. a partir de 1975. La investigación practicada ha permitido
corroborar tal funcionamiento.
"Nos
enviaban a La Ribera por períodos de veinte días aproximadamente,
siempre acompañados por oficiales de Gendarmería"... "Estuve allí
seis veces y pude observar a unos treinta detenidos, hombres y mujeres,
alojados en una cuadra. Todos los días venían miembros de Inteligencia
del Batallón 141, Cuando lo hacían por la noche, generalmente traían
'paquetes', como se denominaba comúnmente a los detenidos. Cuando
los llevaban a interrogar a veces nos ordenaban que los 'ablandásemos',
lo cual consistía en someterlos a duros castigos en un terreno ubicado
en las proximidades del río" (Testimonio del Gendarme Carlos Beltrán,
Legajo N° 4213).
"Existía
una habitación para los interrogatorios. Alí pude ver cómo se torturó
a los detenidos, sumergiéndolos en un tambor con agua. Entre los
interrogadores recuerdo a 'H.B.', 'Gino', 'Vargas' y 'Fogo'. (Gendarme
José María Domínguez - Legajo N° 4213)
Justamente de la declaración testimonial del Tte. Cnel. Juan Carlos
Lona, efectuada ante el Juzgado Federal N° 2 de Córdoba el 27 de junio
de 1984, así como de otras constancias que lo corroboran, el retiro
en el mes de diciembre de 1975 del personal ordinario que cumplía
funciones en dicha prisión militar, significó su transformación en
cárcel clandestina:
"Me
desempeñé entre 1971 y 1977 como Jefe de la Prisión Militar de Encausados
de Córdoba. En diciembre de 1975, en cumplimiento de órdenes emanadas
del Comando del III Cuerpo de Ejército, se trasladó a todo el personal
a la Guarnición de La Calera. La responsabilidad directa sobre los
civiles que pudieran estar alojados allí pasó al mencionado Comando".
La denuncia efectuada por esta Comisión ante la Justicia sobre el
caso de Amelia Gélida Inzaurralde -que fue retirada de la cárcel del
Buen Pastor y trasladada a La Ribera, donde falleció a causa de las
torturas- motivó el procesamiento del Gral. Juan Bautista Sasiaiñ.
El Juez de la causa, Dr. Gustavo Becerra Ferrer, es elocuente en respaldo
de lo expuesto, cuando dice textualmente en los considerandos de su
resolución:
"En
consecuencia, atento al cargo que detentaba el declarante (lo cual
permite tener sus dichos como una fundada y autorizada versión)
resulta claro que el responsable inmediato de la Prisión Militar
era el procesado Sasiaiñ, y en el orden jerárquico superior, el
Comandante de Cuerpo, el General Luciano Benjamín Menéndez".
(.............................................)
"Que de lo determinado más arriba puede observarse claramente que
el lugar de detención 'Campo de la Ribera', no era una Prisión Militar',
sino un establecimiento de Detención de Civiles que conservó sin
embargo, esta última denominación, que no es discutible en cuanto
tal, pero sí en orden a su finalidad en tal sentido; conforme al
organigrama confeccionado por Sasiaiñ a fs. 93, la responsabilidad
funcional máxima correspondía al titular del área 311".
La Perla
Fue el C.C.D. más importante de Córdoba, ubicado sobre la ruta nacional
N° 20 que lleva a Carlos Paz, donde funciona actualmente el Escuadrón
de Exploración de Caballería Aerotransportada N° 4.
Por su volumen, naturaleza y capacidad operativa es solamente comparable
con Campo de Mayo o la ESMA.
Fue incorporado a la red de C.C.D. a partir del golpe militar.
Se estima que por este campo han pasado más de 2.200 personas entre
esa fecha y fines de 1979.
Desde La Perla se coordinó la actividad represiva ilegal en todo el
territorio de la provincia. Desapariciones ocurridas a centenares
de kilómetros fueron planificadas y ordenadas desde allí; también
se manejaban las conexiones con los centros clandestinos del resto
del país.
Esta Comisión realizó constataciones en La Perla, con la participación
de testigos que reconocieron todos y cada uno de los lugares donde
vivieron días de horror.
El gendarme Beltrán también cumplió funciones de guardia en La Perla,
las cuales tenían las mismas características que en La Ribera:
"En
La Perla cubríamos puestos externos en las garitas de vigilancia
e internos en el edificio. Los gendarmes éramos los encargados de
llevar a los detenidos a una sala donde había un cartel que decía:
'Sala de terapia intensiva - No se admiten enfermos'. Allí presencié
la tortura a detenidos. Se mencionaba insistentemente que el llamado
'Yanqui' era un delincuente común, que había sido sacado de la cárcel
por orden expresa del Gral. Menéndez, para cumplir con todas las
tareas específicas relacionadas con los automóviles. Recuerdo haber
visto en tres oportunidades al Comandante del III Cuerpo. Una fue
para alguna fecha patria, y las otras dos fueron inspecciones de
la sala de interrogatorios, de la cuadra de detenidos y de una habitación
donde se guardaban los elementos sustraídos en los allanamientos
y secuestros" (Gendarme Carlos Beltrán, Legajo 4213).
"En
una oportunidad pude observar en la sala de tortura, la muerte de
uno de los detenidos. El cuerpo fue luego sacado de la habitación
y colocado en el interior de una casilla de gas, lugar donde se
apilaban los cadáveres para después trasladarlos en un camión con
rumbo que desconozco" (Gendarme José María Domínguez, Legajo N°
4213).
Además de constituir un centro de privación ilegítima de la libertad
y aplicación de tormentos, La Perla fue un campo donde se practicaron
ejecuciones sumarias, dentro de una política de exterminio.
Como anexo de este campo, funcionó otro C.C.D. situado en los terrenos
colindantes, que recibió el nombre de Perla Chica o "Malagueño". De
dimensiones mucho más reducidas que el anterior, este C.C.D. fue reconocido
en los procedimientos realizados por esta Comisión. El siguiente testimonio
nos brinda detalles sobre su existencia y características:
"Estábamos
detenidos en la cárcel de encausados de Villa María, para la época
del mundial de fútbol, cuando una madrugada nos cargaron en un camión,
vendados y atados. Hicimos una breve parada en Córdoba y luego proseguimos
viaje hasta llegar a un lugar. Primero estuvimos en una habitación
y luego nos llevaron a una cuadra. Poco después nos devolvieron
a la habitación pequeña. Ya sabíamos que se trataba del campo llamado
Malagueño. En esa celda nos tuvieron una semana parados, vendados
y atados de pies y manos con alambres, sin comer y bebiendo de vez
en cuando agua salada. Allí debíamos hacer nuestras necesidades,
eso era un verdadero chiquero. Al que cala vencido por el sueño
y el cansancio, lo golpeaban con saña. Uno por uno pasamos por la
tortura para ser interrogados. En una oportunidad advertí la presencia
de alguien muy importante. 01 entre los guardias -que estaban muy
nerviosos- el nombre de Maradona, 2do. Comandante del III Cuerpo"
(Pujol, Legajo N° 4080).
Casa de la
Dirección General de Hidráulica del Dique San Roque
En la casa de la Dirección Provincial de Hidráulica, ubicada cerca
del paredón del dique San Roque en Carlos Paz, funcionó un C.C.D..
Su incorporación al circuito data de 1976, según consta en un informe
de esa Dirección, entregado a la CONADEP:
"La
casa asignada a la presidencia fue entregada a la Policía de Córdoba
con el objeto de custodiar la obra del dique San Roque, en el período
que va del año 1976 a 1979, durante el cual no pudimos inspeccionarla".
La CONADEP realizó procedimientos con la participación de testigos,
lo cual permitió verificar sin lugar a dudas el funcionamiento en
ese lugar de un centro clandestino de detención, utilizado para distintos
fines: como lugar de tránsito o de tortura para detenidos de otros
campos, o como centro de desarme de vehículos utilizados en la represión
o robados en la vía pública para los mismos fines. Prueba de ello
es el testimonio del señor J.C. (Legajo N° 6139):
"Pude
observar en el patio de la casa, vehículos que eran desarmados o
virtualmente desmantelados. Recuerdo un Renault 12, entre otros.
Los vehículos deben haber sido arrojados al dique, porque pude ver
una vez diversos chasis, cuando bajaron las aguas."
Esto fue corroborado por la CONADEP, ya que se rescataron automóviles
en ese lugar por medio de buzos, entre ellos el R 12 mencionado.
El 9 de julio de 1978, se encontró el cadáver de un hombre joven,
maniatado, presentando golpes, quemaduras y extremidades fracturadas,
enterrado en un pozo cercano al chalet de Hidráulica. Dicho hallazgo,
y la participación de la policía de Carlos Paz, quedaron asentadas
en el "Libro de Tareas y Novedades del Destacamento de Náutica, Caza,
Pesca", y en el libro de sumarios de la policía local, con fecha julio
de 1978. El Juez actuante fue el de Instrucción, quien giró las actuaciones
a la División de Inteligencia UR 3. Esta Comisión comprobó que, ni
en la justicia ni en la DI UR 3, fueron asentadas las constancias
de referencia.
Unidad Penitenciaria
N° 1
Los traslados de detenidos entre diferentes centros, alcanzaron a
personas, "legalizadas" que se encontraban alojadas en las unidades
penitenciarias de El Buen Pastor, Cárcel de Encausados y Unidad Penitenciaria
Provincial Nº 1, quienes fueron sacadas en diversas oportunidades
para ser llevadas a los C.C.D. De dicha actividad se han obtenido
fichas, donde constan los lugares de procedencia y destino.
La UP 1 reviste particular importancia dentro del esquema de la represión
clandestina en Córdoba, ya que fue virtualmente ocupada por fuerzas
del Ejército a partir del 2 de abril de 1976 y hasta el mes de noviembre
del mismo año.
Los testimonios recogidos permiten presumir que las personas detenidas
se encontraban sujetas a una total incertidumbre sobre su destino:
"Estuve
con Gustavo De Breuil y Jorge Oscar García en la misma celda. Como
se sabe, ambos fueron muertos por fuerzas militares, quienes argumentaron
en la información entregada a la prensa que se trató de un 'intento
de fuga'. Ese asesinato fue presenciado por Jorge De Breuil, ya
que lo obligaron a asistir a la ejecución del grupo donde se encontraba
su hermano, diciéndole que nos contara luego cómo había sido, ya
que nos iba a pasar lo mismo a todos. Asimismo, delante de todos
nosotros fue ejecutado el detenido Bauduco, el 5 de julio de 1976.
Un suboficial del Ejército lo golpeó en la cabeza, y como no podía
levantarse lo amenazó con matarlo. Extrajo una pistola, la montó
y le disparó en la cabeza. El 14 de julio de ese año, pude ver desde
la ventana de la celda cuando era estaqueado en el patio el detenido
René Moukarzel, a quien se le arrojaba agua fría y se le propinaban
golpes. Murió durante la madrugada. El Teniente Alsina tuvo activa
participación en este hecho. Hasta diciembre de 1976 se registraron
28 presos políticos muertos en distintas circunstancias, debido
al régimen imperante en ese penal" (José María Niztschman, Legajo
N° 7597).
En algunas oportunidades se recurrió a la práctica de mantener como
rehenes a detenidos:
"En
junio de 1977 fui trasladado como rehén desde la Unidad 9 de La
Plata a Córdoba, junto con otras 23 personas. Nos llevaron a La
Perla, donde un oficial nos comunicó un mensaje personal del Gral.
Menéndez. Este oficial nos señaló que 'La Hiena' -así gustaba ser
llamado Menéndez- había decidido que si durante el viaje que el
presidente Videla haría al norte sucedía algún atentado terrorista,
seríamos nosotros quienes pagaríamos culpas ajenas. La lista era
curiosa: si moría un soldado, alguien del público o algún trabajador,
entonces moríamos cuatro de nosotros; si la víctima en cambio era
un suboficial, la equivalencia aumentaba, y así a medida que la
escala ascendía, llegábamos como es lógico a la figura de Videla.
En ese caso, sin vacilar seríamos pasados todos por las armas".
(Jorge Bonardel, Legajo N° 5782).
"A
fines de febrero de 1978, trajeron a quince de los rehenes que hablan
estado anteriormente en La Perla. Los trasladaron desde el penal
de Rawson, diciéndoles que si sucedía algo durante el mundial de
fútbol, serían asesinados. En abril de ese año cuando por primera
vez la Cruz Roja Internacional pudo entrar al III Cuerpo a visitar
a los presos políticos, se produjeron cuatro hechos. Primero, los
quince rehenes nombrados, más otros detenidos que no estaban a disposición
del PEN, fueron ocultados en otro pabellón".
"En
segundo lugar, algunos 'colaboradores' de La Perla que estaban bajo
el régimen de libertad vigilada, fueron llevados a La Ribera para
ser entrevistados por el organismo internacional, lo cual constituyó
una farsa".
"Tercero,
otros detenidos-desaparecidos como Porta y Carlos Massera -quien
después me lo cuenta- fueron sacados de ese campo para evitar que
los vieran los visitantes".
"Por
último, trece de los detenidos legales de la UP 1, entre los que
me encontraba, fuimos también llevados, a La Ribera por unas horas,
y allí el Capitán Barrero amenazó con matarnos a todos si decíamos
algo durante la visita al penal por parte de la Cruz Roja." (Guillermo
Puerta, Legajo N° 4834)
División de
Informaciones de la Policía Provincial (D2)
Esta dependencia de la policía provincial constituyó un importante
centro operativo. En las distintas elevaciones realizadas a la justicia
Federal, hemos señalado la relación existente entre la denominada
"D 2" y los C.C.D. La Ribera y La Perla. Asimismo surge de las fichas
del servicio penitenciario obtenidas, que las personas alojadas en
las unidades penales eran trasladadas a esta División de Informaciones
para ser sometidas a nuevos interrogatorios.
A efectos de precisar las funciones que cumplió la "D 2", transcribimos
el testimonio de Horacio Zamame (Legajo N° 7595)
"Fui
detenido por personal de la policía provincial el 12 de noviembre
de 1976 en mi lugar de trabajo. Me condujeron al Departamento de
Informaciones, ubicado entonces en la Jefatura. Allí fui palpado
de armas y despojado de mis pertenencias. Luego me vendaron y esposaron.
Permanecí en ese lugar durante cinco días, sometido a apremios ilegales
de distinto tipo."
Procedimientos
de la CONADEP en Córdoba
La Perla
El
3 de mayo de 1984, se procedió a efectuar un reconocimiento del cuartel
del Escuadrón de Caballería Aerotransportada NI 4, donde funcionó
el C.C.D. La Perla, con la participación de dieciséis testigos. Estos
reconocieron inmediatamente las losetas de hormigón y el mástil del
patio de entrada, donde algunos de ellos fueron sacados a tomar sol.
Perelmuter (Legajo N° 3950) identificó el hall de entrada y las cinco
oficinas. Dijo reconocer la pared de la derecha, donde los sometieron
a un simulacro de fusilamiento. También Ana María Mohamed (Legajo
N° 4306) se situó perfectamente en el hall, el cual ya había descripto
en su denuncia:
"Es
aquí, entrando a la izquierda, en la segunda y tercera habitación,
donde fui interrogada por Luis Manzanelli."
En la cuadra, todo permanece de la misma forma, salvo los jergones
donde permanecieron los detenidos, a veces separados por biombos y
que fueron cambiados por cuchetas para conscriptos. El conjunto de
los liberados reconoció unánimemente los baños, retretes y mingitorios.
La grifería era la misma.
Saliendo al exterior, reconocieron la puerta de chapa de un galpón:
"Este es el lugar donde aplicaban torturas", dijo Contemponi (Legajo
N° 4077). También identificaron el lugar donde estuvieron ubicados
los implementos de tortura, asociando cada sitio con las personas
que allí se vieron:
"La
pared que enfrenta la puerta de entrada, sobre el pasillo, representa
para mí un mojón, casi una lápida -dijo Estela Berastegui-, allí
vi con vida por última vez a mi hermano. Se quejaba de dolor, se
le aflojaban las piernas, mostraba signos de tortura y pedía ser
atendido por un médico" (Legajo N° 3319).
Igualmente patética resultó la declaración de Elmer Fessia (Legajo
N° 4075):
"En
esta primera oficina que da al hall, había un elástico igual al
que está ahora. Allí estaba tendido el Dr. Eduardo Valverde, quien
era golpeado por un grupo de personas, mientras a mí me interrogaba
un capitán. Se quejó durante toda la noche y después dejé de escucharlo."
Todo esto constituye una mínima parte de las situaciones vividas durante
el reconocimiento de La Perla. La coincidencia y unanimidad de los
datos recogidos en los testimonios, fue corroborada in situ punto
por punto, debido a las pocas transformaciones producidas en la construcción.
Malagueño:
Luego de la inspección de La Perla, se procedió a reconocer el centro
denominado La Perla Chica, ubicado en la entrada a la localidad de
Malagueño. Este lugar corresponde a la Sección de Exploración del
III Cuerpo. Los testigos Pujol (Legajo N° 4080), Rata Liendo (Legajo
N° 4081), Acuña (Legajo N° 4082), Casas (Legajo N° 4831), Mohamed
(Legajo N° 4306) y Basi de Rodríguez (Legajo N° 4083), constataron
que el acceso a la unidad como las construcciones existentes a la
derecha de la entrada, se mantienen igual. También fue coincidente
el reconocimiento de la construcción principal, donde se emplazan
las oficinas, y el de la cuadra para alojamiento de detenidos.
La construcción adyacente fue identificada como alojamiento de los
gendarmes. El testigo Rata Liendo describió el interior de la construcción
todo lo cual fue confirmado en la inspección. Asimismo fueron corroborados
infinidad de detalles refrendando la veracidad de las precisiones
sobre el lugar que con anterioridad habían producido los testigos.
La coincidencia que manifestaron en todas sus apreciaciones, permite
afirmar sin lugar a dudas que allí funcionó el C.C.D..
La Ribera:
El cuartel de la Prisión Militar de Encausados de Córdoba se encuentra
al este de la ciudad, en el barrio San Vicente. Sus instalaciones
ocupan un vasto predio próximo al cementerio.
Mohamed reconoció el lugar donde la habían llevado para recuperarse
de las heridas provocadas por la tortura a la que fue sometida en
La Perla. Luis Ludueña (Legajo N° 5229), reconoció la cuadra donde
estuvo alojado. Guillermo Puerta (Legajo N° 4834) describió los lugares
antes de entrar a los mismos, reconociendo en el acto la modificación
que se había producido en el hall de entrada. Todo se confirmó a medida
que se recorría cada uno de los sitios descriptos. Olindo Durelli
(Legajo N° 4300) y Arturo Ruffa (Legajo N° 4244), confirmaron inmediatamente
algunos detalles que habían podido ver durante su cautiverio. Asimismo,
Ludueña y Wilfredo Meloni (Legajo N° 4208) aportaron nuevos elementos
probatorios.
Marta Aguirre (Legajo N° 4211), además de las instalaciones, reconoció
como dato particular "los bancos donde me tuvieron sentada y la vereda
angosta de material que termina en una canaleta, donde comíamos en
platos con el escudo del Ejército Argentino".
Casa de Hidráulica:
El 21 de junio de 1984 se procedió al reconocimiento del inmueble
perteneciente a la Dirección Provincial de Hidráulica, en el Dique
San Roque, con la participación de tres testigos: Juan José López
(Legajo N° 6133), Raúl Aybar (Legajo N° 6136) y Carlos Vadillo (Legajo
N° 6134), quienes reconocieron unánimemente la ubicación y el aspecto
general de la casa: la escalera de lajas de la entrada y la galería
de baldosas rojas y blancas. Antes de entrar, dieron la ubicación
del baño y la de una ventana, desde donde se podía ver una pequeña
parte del lago. Asimismo, previo al ingreso, describieron la ubicación
del garaje y de las escaleras que nacen de allí, todo lo cual fue
constatado al entrar en la casa. Ya en el interior, fueron dando los
sitios donde se encontraban situados los muebles y los lugares donde
permanecieron durante el período de su detención. Las coincidencias,
la unanimidad y la espontaneidad que revelaron los tres testigos,
no permiten guardar la menor duda de que se trataba del inmueble donde
estuvieron detenidos ilegalmente.